08 de marzo, 2024.
Me parece muy sorprendente el que estemos cerca de los dos años, los cuales han sido llenos de muchas emociones, muchos sentimientos. Primeramente me gustaría decir que te agradezco que hayas decidido quedarte todo este tiempo y decirte que te quiero.
Durante este tiempo, mis veinte y tantos años, en busca de sentidos y experiencias que me hicieran amar la vida, en medio de todos los detalles estabas tu y me parece aún más increíble ese hecho.
Hemos platicado tanto y compartido tanto que, hablamos de los mismos lugares o de ciertos lugares que concurrimos pero nunca nos encontramos y sé que dije que, culpa mía por no haberte encontrado antes y es verdad, ojalá haberte encontrado antes y quedarme todo este tiempo aprendiendo lo que es amar, quizá la vida lo quiso así, el destino así lo buscó pues aún y en medio de todas nuestras tormentas quizá aun no eramos lo "suficiente", "lo preparados" o simplemente no ers nuestro tiempo y todo lo que pasaste y todo lo que pasé tuvo que ser así para llegar a ser lo que somos.
Y esas tormentas me recuerdan al momento a mi consideración de los más románticos que hemos vivido, cruzar media ciudad para llegar a tu hogar bajo un pequeño diluvio, dónde corrimos, donde nos conocimos, dónde hablamos de sueños y metas a futuro que espero yo sigan vigentes.
Querida amada mía, gracias por convertirte en lo que eres para permitirme haberme encontrado contigo.
Sé que hemos hablado de la dependencia y en realidad no lo soy, hasta cierto punto, sigo teniendo mis metas y mis miedos personales, pero no le veo nada de malo a querer compartir aquellos contigo, ya sea para conseguirlos juntos o solo para hacerte sentir más perteneciente.
Sí te has llegado a preguntar porque te hablo de cosas tan personales o porque confío tanto en ti, es porque he querido que te sientas parte de mi así como yo podría serlo de ti y en esencia, tú eres parte de mi, desde mi primer suspiro por la mañana hasta el primer ronquido por la noche.
Nunca dudes que eres una persona maravillosa, que aún con sus miedos y tristezas no pierde su valor en ser quién es y aportar mucho al mundo terrenal, a mi mundo.
Te deseo una larga vida, una vida bonita aún y si en algún momento nos llegamos a separar, mi alma siempre irá contigo y tú conmigo. En cada detalle, en cada cicatriz y en cada memoria de mi caja de basura. Aunque aquí entre nosotros, ojalá poder quedarnos cerquita por al menos diez vidas, esas dónde fuimos dos michis peleándose por el último plato de comida o dos frutas en algún bosque perdido, o todas esas flores conectadas entre si bajo sus raíces en el bosque profundo. Te quiero hoy, te quise ayer y por supuesto que te amaré siempre.
Con amor... D











