Hacía tiempo que Tweek y él no iban a comer porquerías por ahí, y comenzaba a entender porque lo dejaron. El ambiente de esos lugares no le gustaba: llenos de demasiada gente, demasiada grasa, y a veces hasta olía mal. Por no hablar de los pesados de turno.
Craig miraba con mala cara al tío y a la tía de la mesa delantera. Estaban girados hacía ellos y hablaban con Tweek de... tonterías, nada más. Y el rubio, claro, les seguía la conversación. En un principio, creyo que eran pareja y no le molestaba tanto, hasta que vio que estaban intentando ligar con el rubio de mala forma. Lo sabía, solo había que mirarles las cara. El tío era más obvio, con una postura demasiado familiar (aunque no le viera de cuerpo completo). ¿Ellos a él no le veían? Nada, seguían y seguían, ¿y no se les secaba la boca? No había dicho nada porque Tweek no se veía incomódo (al menos, él no lo veía así) y en cierto modo... Carraspeo, al menos para llamar su atención, y parecía que ahí terminaba el asunto...
No, aún seguían pendientes. Craig se cruzo de brazos y miro su hamburguesa a medio comer de mala gana.











