Enemigos del tiempo
Distractores
Procrastinación
Redes sociales (Facebook, Instagram)
Entretenimiento (Youtube, Spotify)
Análisis + Acciones
Me cuesta trabajo mantenerme concentrada debido a mi ansiedad y fácilmente me distraigo con redes, música, o vídeos. Esto no es nuevo. He intentado resolverlo borrando aplicaciones, o definiendo periodos de tiempo muy estrictos en los que no puedo distraerme por nada, pero no ha funcionado, y es que las aplicaciones no son la causa raíz; decidir que no voy a utilizar cierta aplicación no es resolver el core del problema, es atacar un sólo síntoma.
El enemigo más importante de mi propio tiempo es la procrastinación; a muchos no les gusta hablar de esto. Todos somos procrastinadores en algún aspecto de nuestras vidas, sólo que algunos no son un completo desastre como otros. Mis distractores son un efecto o síntoma de la procrastinación.
Para dejar de procrastinar, es importante entender que somos seres complejos viviendo en una era en donde la información pasa en frente de nuestros ojos a una velocidad tremenda, y que estamos acostumbrados a que las cosas pasen demasiado rápido. Por eso cuesta tanto trabajo mantenerse enfocado por periodos de tiempo más largos. Este fenómeno lo vemos en la creciente popularidad de las “historias” en redes o en aplicaciones como Snapchat y TikTok. No hay una cura mágica para dejar de procrastinar y aprender a enfocarse. Las soluciones van a variar de persona a persona.
Hablando sólo por mí, he descubierto que hacer más actividad física, programar mi tiempo de ocio y entretenimiento, ir a terapia y meditar, hacen un cambio muy significativo en mi capacidad de atención y enfoque. A final de cuentas, para mí, no es tanto sobre la cantidad de horas que dedico a algo, sino ¿cuántas de esas horas estoy verdaderamente concentrada?
Mi meta es lograr que las horas que he planeado dedicar a estudiar, sean en su mayoría de valor; con todo mi enfoque y atención en ellas. La acción más importante que me he definido, es la constancia. Debo ser constante con las actividades que me ayudan a concentrarme. De esa forma, no importa si Instagram o Facebook están instaladas en mi celular, porque no tendré el impulso de revisarlas cada 5 minutos y romper mi rutina de estudio.
















