Si en algún instante se te cruza alguien que te sacude el alma; agarra su mano, toma sus sueños para hacerlos tuyos, acoge sus penas para hacer que duelan menos; entonces, abrazate a sus besos, empápate en su tiempo, late con su corazón, acaricia sus deseos, transformate en su ternura, en su amor... Aunque sea por un ratito, esos que duran toda una vida.
Leregi Renga










