Día 13. Santa Águeda
5 de febrero
Patrona de las mujeres, la lactancia, las enfermeras y contra los partos difíciles y el cáncer de mama.
Águeda de Catania fue una joven siciliana de una familia distinguida del s.III. En cuanto tuvo uso de razón quiso dedicarse a su fe. En esta época gobernaba el emperador Decio que decretó la persecución del cristianismo. El encargado de esto en la región de Águeda fue el procónsul Quintianus. Sus soldados acabaron dando con ella cuando contaba con 16 años. Al verla, el procónsul quedó prendado de su belleza. Pese a su insistencia, fue rechazado varias veces y ella no renegó de su fe. Perdida la paciencia el procónsul la envía cruelmente al lupanar de Afrodisia, una mujer a la que encarga corromper a Águeda. Pero pasa un mes y la joven consigue conservar su pureza, pues se defendía de cada cliente con uñas y dientes. Quintianus asombrado por su perseverancia la saca de allí y la lleva a su propia casa, donde le promete riquezas y comodidades si se acuesta con él, pero se niega. Enfurecido, ordena que la azoten y le corten los pechos con unas tenazas. Dicen que durante la tortura la santa le increpó que cómo no le daba vergüenza torturar aquello que de niño lo alimentó.
Tras esto, fue arrojada a un calabozo. En la noche se le aparece San Pedro, el apóstol, que sana sus heridas. De poco sirvió. Al día siguiente y viendo el procónsul este milagro, decide acabar con la vida de Águeda ordenando que la echen a las llamas.
Sus reliquias, ante el avance sarraceno, fueron llevadas a Constantinopla en 1040 y regresaron a Catania en 1126.
Su fama se extendió, se levantaron numerosas iglesias en su nombre, y sería muy representada en la pintura, escultura y letras.
En Sicilia hay una enorme devoción por ella y fue nombrada patrona tras la erupción del Etna, un año después de su muerte. Quizá este volcán les recordó a sus pechos y se encomendaron a ella. Esto impidió que la lava alcanzase la ciudad. Llegó justo hasta los pies de la tumba de Águeda, sin tocarla. Por ello es invocada contra los males del fuego y los volcanes.
Y ha quedado vinculada a la fuerza femenina. En España se festeja su día en muchas localidades de Castilla y León. Durante esas 24h mandan las mujeres. Algunos ayuntamientos entregan el bastón de mando a la elegida como alcaldesa. En Zamarramala, Segovia, se celebra a su vez el valor de las mujeres del pueblo que ayudaron a reconquistar el Alcázar de Segovia de los sarracenos, distrayéndoles y arrebatándoles las alabardas. Finalizan la fiesta quemando un pelele de paja, símbolo del hombre, al que se ridiculiza con versos. Es tradicional acompañar con un pastel en forma de seno, llamado teta de Santa Águeda.















