Es como la clave, como si ellas tuvieran el secreto para alterarlas, para penetrarselas. Alterar esas hormonas implica tener poder, pero un poder momentáneo, mientras la calada tarde en disiparse. Aún soy mediocre no llego a mantener el humo verde y negro a la vez; algún día seré grande.
Con teclas y a lo loco.














