𝑰𝒕 𝒘𝒊𝒍𝒍 𝒄𝒐𝒎𝒆 𝒃𝒂𝒄𝒌
Después de aquel recibimiento, había salido disparada, recibiendo un par de golpes y sintiendo un hilito de sangre correr desde su frente hasta su barbilla, su mano temblorosa sostenía un arma que no había utilizado porque había olvidado que la tenía. Nunca había utilizado un arma, su forma de matar siempre era más silenciosa, menos dramática, nunca había sangre en sus escenas del crimen y siempre eran lentas, pausadas, a diferencia de aquellos momentos, en que la única cosa que la guiaba era el puro instinto de sobrevivir y la adrenalina. Logró escabullirse entre los pasillos del edificio, intentando reprimir una risa nerviosa ante lo que ocurría, ante sus propias y estúpidas decisiones, aquel acto era lo más lógico, había sido muy idiota de parte de la mayoría no verlo venir desde un inicio. Escuchó pasos y movimientos a su espalda, intentó ocultarse en una de las esquinas de los pasillos, sosteniendo el arma como si está fuera lo único seguro que tenía, y en cuanto sintió la presencia un poco más cerca, saltó directo colocando su mano sobre la boca de aquel sensate y no hiciera más ruido que pudiera llamar a más marionetas, y colocando también el arma en su cabeza, frunció el ceño — Si me atacas en tres segundos, podré saber que eres una marioneta y una bala terminara en tu sien… — murmuró, intentando sonar firme, en su cabeza aquellas palabras tenían sentido — Y si no lo haces, lamento ponerte un arma en la sien







