Casi 23 primaveras, se terminó...
No por falta de amor, la lejanía y el poco esfuerzo que existió para que lo nuestro siga a flote acabó con lo nuestro.
No te guardo rencor, fueron 8 años muy bellos en los que te ame intensamente, donde no existía nada más que tú y yo, gracias por los buenos momentos, las risas compartidas y los besos que marcaron mi alma.
Una hermosa relación adolescente que lastimosamente no pasó de ahí, en la cual descubrí lo que es amar, pero todo tiene un final.
Nuestra melodía fue cautivadora, dulce y armoniosa pero llego a su último acordé.