Hoy se cumple un año desde aquella última vez que te vi. Aquella vez que lloré extrañamente y pensamos ¿qué irá a pasar? Sí hubiera sabido que sería nuestro adiós definitivo te hubiera abrazado por un rato más. Te hubiera alcanzado para darte ese otro beso que me hizo falta y te hubiera acompañado hasta abordar.
Quien diría que lo era para construir nuestro sueño de un futuro juntos terminaría así, siendo sólo eso y nada más un sueño...
Quiero regresar a ese día, donde eras tú. Porque ahora veo las fotos que se publican en tu perfil y no conozco a la persona que sale en ellas.
Hoy quiero empezar a dejarte ir para nunca más volver a ti. Aunque tus cosas en mí cuarto me hacen difícil el proceso...
Hoy empieza el inicio de un adiós sin retorno. Hasta siempre y hasta nunca.









