Dicen por ahí que no hay despedida sin reencuentro. Aunque este par no tuvo el lujo de un adiós como es debido, no perdieron ni un solo segundo a la hora de volver a más o menos verse. ALBERTINA SOLANAS ( @albertivna ) regresó a la vida con una única misión: devolverle el gesto a su acompañante en aquella última partida de siete minutos en el paraíso, SETH HARBOLT ( @sharbolt ). Y vaya paraíso. Si la comunicación oral es un arte, estos dos son fluidos, y absolutamente impúdicos en sus exhibiciones. Nuestra final girl contemporánea y el asesino serial favorito del campus demostraron que la reciprocidad, como la argentina, no está muerta. Ahora, la pregunta es: ¿el actor habrá sabido en todo momento que del otro lado estaba nada más y nada menos alguien a quien todos dábamos por fallecida? Dudamos mucho que Peter Landry, por más amigos que sean, haya abierto la boca. Aunque Harbolt ciertamente lucía, cuanto menos, entusiasmado en su compañía.