4.
De todas las patrullas
Que han acechado mi nariz,
Todas las mesas de Black Jack
De las que he escapado nadando como perrito,
Ese horizonte
De sucesos
Cuadriculado en rojo y negro,
Al que siempre me asomo
Con intenciones de perder la señal,
De entre libros con doble filo
Que adopté como atlas personal de anatomía.
Todos estos insomnios
En los que apenas roso
El sol
Apilando psiquiatras,
Pastillas y desteñidos “tal vez”
Tú eres única forma de autoflagelación,
En la que pretendo
Insistir
Hasta perder
La cuenta de mis cicatrices.













