¿Cuál era el sentido de registrar cada silueta, los gestos, el vaivén de las caderas y la firmeza de los cuerpos que desfilaban ante mí? ¿Para qué insistir en retenerlas visualmente si, al dar un par de pasos, sus formas se desvanecían de mi mente como si nunca hubieran existido? De golpe, alguna sostenía el contacto visual, y ese brevísimo parpadeo me causaba una sacudida interna porque nacía de una perfecta desconocida en la marea de la calle; no poseía un solo dato sobre su realidad, sus dolores o su destino, nada en absoluto, pero el chispazo sucedía, ese era todo el misterio, y al segundo siguiente su rostro pasaba a ser distancia, borrándose de mi memoria para siempre.
— GK 💋



















