Simone de Beauvoir
Nacida en un hogar burgués en París, un 9 de Enero de 1908, Simone de Beauvoir fue educada según la sólida moral Cristiana vigente en la época, pero desde muy joven se rebelaría contra la Fe familiar, declarándose atea y considerando que la religión era una herramienta de dominación del Ser Humano.
Desde niña, destacó por sus habilidades intelectuales.
Las nefastas inversiones de su padre, abogado, llevaron a la familia al borde de la ruina.
Cuando ella contaba once años, se trasladó a un piso sin ascensor ni agua corriente.
No obstante estudio en la Universidad de La Sorbona, donde fue una brillante alumna.
Tras su primer año universitario en París, logró obtener certificados en Literatura y latín, y en 1927 su certificado de Filosofía general. Se licenció también Letras, con especialización en Filosofía, en 1928, dedicándose muchos años a la Docencia.
Un año más tarde, pierde a Elizabeth Lacoin, Zaza, de 22 años, su gran amiga de la infancia y también conoce a Jean Paul Sartre, que la introduce en los círculos intelectuales, y con quién mantendría una relación abierta durante medio siglo.
En 1938 debió abandonar la docencia por un escándalo sexual con Olga Kosakiewicz, Bianca Bienenfeld, y Nathalie Sorokine, tres de sus alumnas del Liceo Molière.
Su primera novela Primaldad de lo espiritual, fue rechazada por las editoriales, pero en 1943 publicó su segunda obra, La invitada, que se convirtió en un gran éxito y la animó a dedicarse a la escritura a tiempo completo.
Durante la II GM participó en programas de la radio libre de Vichy, y en 1945 fundó junto a Sartre y otros Intelectuales como Raymond Aron, Michel Leiris, Maurice Merleau-Ponty, y Boris Vian, la revista política Les Temps Modernes (Tiempos modernos), en alusión a la obra de Charles Chaplin.
Desde allí, se pretendía difundir la corriente Existencialista a través de la Literatura, posiciona la Izquierda Intelectual luego de la II GM, e indaga sobre el dolor y la percepción del yo en el contexto social.
En 1949, publica El segundo sexo, considerada como una las obras fundacionales del Feminismo, y uno de los ensayos más importante del siglo XX.
Aquí crea una ruptura completa con los estereotipos y roles asignados a la Mujer.
La idea de la Obra plantea que las Mujeres no somos como somos por Naturaleza, sino por Educación, por los mandatos sociales y culturales con los que nos socializamos. Y al diferenciar entre sexo y Cultura, abrió la posibilidad de una transformación liberadora, para superar siglos de una situación de desigualdad y subordinación al Hombre.
A partir de la historia sobre la condición social de la Mujer, analiza las distintas características de la opresión masculina. Afirmó que al ser excluida de los procesos de producción y confinada al hogar y a las funciones reproductivas, la Mujer perdía todos los vínculos sociales y con ellos la posibilidad de ser libre.
Plantea la situación de género desde la visión de la biología, el psicoanálisis y el marxismo; destruyó los mitos femeninos, e incitó a buscar una auténtica liberación. Sostuvo que la lucha para la emancipación de la Mujer era distinta y paralela a la lucha de clases, y que el principal problema que debía afrontar el "sexo débil" no era ideológico sino económico.
Asimismo, el libro significó un punto de partida teórico para distintos grupos Feministas y se convirtió en una obra clásica del pensamiento contemporáneo.
"Mujer se hace, no se nace..." postuló.
En 1954 su obra Los Mandarines, obtuvo el prestigioso Premio Goncourt.
Durante los 60' condenó la guerra de Vietnam, apoyó la independencia de Argelia, por entonces colonia Francesa y tuvo una actividad participación en el Mayo del 68'
Coescribió y colaboró con el “Manifiesto de las 343”, en 1971, que allanó el camino para los métodos anticonceptivos y la interrupción del embarazo en Francia.
En abril de 1980 fallecía su compañero de toda la vida Jean Paul Sartre.
Nunca se casaron. Ni nunca vivieron juntos. Nunca tuvieron hijos y se concedieron una libertad máxima.
Ella escribió La ceremonia del adiós, donde relata los últimos años juntos.
Declaró entonces; "Ni su muerte nos separó, ni mi muerte nos volverá a unir..."
Ella partió en 1986.
En 2008 se creó en su honor el Premio Simone de Beauvoir para la Libertad de las Mujeres.
Fue una de las Intelectuales más brillantes del siglo XX, con una vida de compromiso hacia el Feminismo y los Derechos Humanos, y también contradicciones.
Marxista convencida, pero pasiva en la resistencia; oveja negra de la burguesía, pero burguesa, feminista, pero en un mundo de hombres; bisexual, pero no muy abiertamente.
Contradicciones humanas finalmente, que de ningún modo eclipsan su legado.
A diferencia de Sartre que afirmaba que "El infierno son los otros”, Beauvoir nos anima a considerar que los otros también nos ofrecen el mundo porque le dan sentido: solo podemos encontrar sentido a nuestra existencia en relación a otros, y solo podemos encontrar sentido a la vida que nos rodea entendiendo los objetivos de los otros. Nos esforzamos por entender nuestras diferencias y aceptar la tensión que hay entre nosotros. Hay un trecho hasta la paz mundial, ya que no todos escogemos los mismos objetivos, pero podemos todavía buscar maneras de crear solidaridades; como trabajar para sacudir a los autoritarios, rebelarse contra los tiranos, o amplificar las voces marginadas, para abolir la opresión.
La persistencia es esencial porque, como dice Beauvoir, “La vida de uno tiene valor en la medida en que uno atribuye valor a las vidas de los otros, a través del Amor, la Amistad y la Compasión”.
#Porsimelees❤














