8-nov-2024
Tiempo para mí.
Esta noche me he quedado solo en mi casa. Era mi oportunidad para ponerme a completar al menos una de las varias historias que tengo pendientes, pero no. Me hice una palomitas y abrí un refresco y me puse a ver películas. La primera fue El Patriota del director Ronald Emmerich y protagonizada por Mel Gibson, fabulosa y excitante no importa que la he visto más de diez veces. Luego me envolví en una comedia protagonizada por Robert de Niro y dirigida por Tim Hill, En Guerra con mi Abuelo. Entretenida.
Cuando mi esposa me dijo "Mary nos invitó a cenar en su casa", pensé que se refería a ella y a mi. No, era a ella y sus amigas. Así que se arregló y se fue. Seguro regresará a medianoche.
Mis hijos se fueron a acompañar y festejar a un amigo mutuo a un lugar lejos de aquí y regresarán de madrugada.
Cuando termine de ver las películas apague el televisor. Examiné las paredes de mi habitación sin saber que más hacer.
Me quedé pensando que debería usar el mismo derecho de salir solo alguna vez. Me había acostumbrado a limitarme por el reproche inmediato, "Ah bueno, que te diviertas".
Añoro mis excursiones en el bosque...










