Otro día que te pienso
La monotonía vuelve a consumir mis horas en el día y aunque hoy no fue exactamente monótono termine mirándote con la misma cara de siempre. Pendejo. Pensé en ti una vez más, como cada día trato de no hacerlo. Tratando de no buscarte con la mirada lo busque a él. Objetivo logrado. Ya no estoy pensándote. Este logro duro pocas horas antes de que necesitara de ti y aquella conversación en tu automóvil me recordó que existes y que eres ese que quiero que me mire como miro las gotas de lluvia atravesando el humo espeso, sombrío, pero satisfactorio de mi cigarrillo. No deseo ser la princesa que ames para toda tu vida. Me gustaría llegar a ser aquella que refuto tus pensamientos sombríos dándole un color más uniforme. Corriendo con un gato no terminas cansando porque no correrá, al ver que estas a su lado te dará el cariño que necesites y se dormirá. Deseo ser ese gato. Que al verme sepas que no estará bien para muchos, pero a ti te ocasiono tranquilidad. No la quito, la produzco. Reviso tu vida cada día, necesito saber con quien voy a tratar. Ok, uno más del montón. Cosas diferentes, pero pensamientos vagos y sumisos ante un par de senos grande. Como pasa con los gordos que les hacen bullying, pero terminan estando todos cuadrados de grande. Así. Pendejamente sigo pensándote. Escribiéndole a la nada acerca de ti.














