¿En serio no captaba la indirecta? ¿Por qué tenía que actuar tan frío con ella? Desde aquel incidente apenas se habían hablado, y cada vez que podían, se alejaban del otro. Ella por su parte no sabía que más decir, no se atrevía a tocar el tema ya que todavía no tenía su respuesta, una vez más, se sentía llena de inseguridades y con miedos. Con la misma impotencia que sintió mientras veía como Hitomi iba tras Kyosuke y ella no podía hacer nada.
Odiaba sentirse así, no quería que eso volviera pasar. Casi inconscientemente, corrió hacia el mapache y le tomó la mano.
– Pero antes, tengo que hablar contigo. A solas.
Se detuvo, no porque el tirón haya sido lo suficientemente fuerte sino porque se trataba de ella. Estaba siendo torturado de una forma que recién conocía y le molestaba mucho no saber cómo actuar.
— Ya estamos solos — fue lo primero que respondió, aunque todo su ser le decía que le soltara, hizo todo lo contrario. Tomó con más fuerza su mano y caminó hasta el primer lugar donde no hubiese ni un alma y que encontró pocos después. Era un parque que parecía estar vacío.
— Suéltalo — dijo después de soltar su mano y apretar el puño.