Una de las cosas que al menos podía hacer ahora que estaba en un nuevo lugar era, por supuesto, seguir con la práctica y creación de venenos, esperando algún día envenenar al imbécil del rey, pero bueno, esa era otra cuestión. El hombre se encontraba caminando por el bosque, buscando algunas plantas que necesitaba cuando sintió una presencia, no dudó demasiado en girarse y apuntar con su navaja a quien tenía un aura amenazante.
— ¿Quién eres? ¡Muéstrate! — Exclamó, mientras veía a todos lados, había varios arboles que podían servir de escondite pero confiaba plenamente en tus sentidos — no puedes engañarme, nadie con un aura tan malévola sería capaz de pasar desapercibido. @s-theunknown












