-Yo lo quiero...
=-¿Por qué lo quieres?
-Porque lo quiero, simplemente...
=-Debes tener una razón... ¿Cuál es?
-No hay razón, sólo lo quiero y ya!
=-¿Entonces actuas sin pensar?... Eso es imposible. ¿Por qué tomas agua?
-Porque tengo sed.
=-Ya ves, la sed es la razón. ¿Por qué comes?
-Porque tengo hambre.
=-Exactamente, el hambre es la razón. ¿Por qué duermes?
-Porque me da sueño.
=-El sueño es otra razón para hacer algo. Ahora dime... ¿Por qué lo quieres?
-Pues... No lo sé... Yo sé que lo quiero.
=-Y... ¿Por qué lo sabes?
-Porque lo siento... algo me dice que lo quiero.
=-Y... ¿Qué crees que es ese algo?
-No lo sé! Ya deja de preguntar!
=-Solo dime... ¿Te sientes feliz cuando lo tienes contigo?
-Si, muy feliz
=-¿Entonces es la tristeza la razón?
-No, no creo que sea la tristeza... no soy una persona triste.
=-¿Te sientes completa cuando estás con él?
-Así es... mucho!
=-¿Entonces será la soledad la razón?
-Tampoco, no me siento solitaria. El me gusta.
=-¿La razón es que te gusta?
-Puede ser... es decir, ¿qué mas podría ser?
=-¿Es diferente a otros?
-Si, es muy diferente, es algo nuevo.
=-¿Será la curiosidad por lo nuevo la razón?
-No, no es eso, él me hace sentir bien.
=-¿Te sientes mal al estar sin él?
-No me siento mal al estar sin él, pero me siento mejor al estar con él.
=-Y... ¿Por eso lo quieres?
-No sé... lo quiero simplemente.