Lunes, y me levanto agotada. Me encanta viajar pero ajustar el sueño a la vuelta me deja una temporada fuera de juego. Y la misma imagen para cada mañana de la semana. No tengo nada en contra de los lunes. Me despierto feliz y afortunada de vivir donde vivo y tener la casa que tengo. La luz que entra por la ventana desde temprano, el silencio del hogar, la poesía de Mario Benedetti (último auto-regalo), tostadas, zumo, café: felicidad. Todo lo que necesito para una sonrisa que se instala el resto del día. Preparada para comenzar con mi rutina, con energía y ganas. Motivada por mi profesión y los nuevos proyectos que comienzan pronto este año. Año de recolecta y éxitos.










