Mi mente aún fantasea contigo, qué patético. Cariño, ya he lavado las sábanas, las fundas de las almohadas por si algo, cambié la posición de la cama por supuesto y aún así no logro dejar de recrear una y otra vez tu cuerpo desnudo en ese rincón donde pude hacerte mío. Ese día vestías blanco, una camisa nada formal, dejando al descubierto las cicatrices con tinta que recubren la mayoría de tu cuerpo, ARTE, exactamente, esos brazos que busco en el centro de la ciudad; tanta gente, y nadie eres tú, ni siquiera se parecen. Único en tu especie, si, nunca conocí a alguien con tantos desórdenes mentales como para llevar en su piel cada historia de amor fallido, ese día te observé por completo, hablabas de tu niñez, un 31 de octubre, es todo lo que recuerdo, estaba tan ocupada contemplándote, ojalá me hubiera quedado en tu mancha con forma de mapa de tu espalda pero desgraciadamente mis ojos continuaron el camino y encontré en la historia de tu piel uno que otro amor, pero no a mi. Lo entendí, para mi lo significas todo, el único en mis amores y yo, bueno, un depósito de semen que te volvía loco carnalmente, nunca pudiste ver más allá, y si te faltara el pene, dime ¿qué otra cosa te impulsaba volver a mi?. Era simple decirlo, así no estuviera tan involucrada, créeme, a la más mínima señal me hubiera detenido y no estuviera tan hundida en ti. pero es tarde, estoy jodida mi amor ¿sabes lo que significa? me he enamorado de ti.
-LUNA
















