Thor x Peter
Parte 1—Dios sin rumbo
Las luces de la ciudad se esparcían hasta el horizonte envolviéndolo todo en un horrible color naranjo. Para Peter, quien miraba desde el techo del edificio donde vivía, eran como antorchas, cada una sostenida por algún habitante enfadado.
Llevo el cigarrillo hasta la comisura de su labio y exhalo una bocanada de humo que se disipó por el viento. Arrugó la cara en un gesto amargo, nunca había fumado y si no duda nunca lo intentaría de nuevo —Otra idea brillante Peter— Se reprendió arrojándolo lejos.
El sonido de un eructo le llamo la atención, vio a su espalda y luego a los lados, pero no encontró nada.
—Estos humanos arruinan el cielo y arruinan la cerveza—
Miro hacia abajo, sobre una de las gárgolas que adornaba el viejo edificio un hombre rubio balanceaba una botella de cerveza.
—Mataría cien gigantes por un buen tarro de hidromiel— Dijo el hombre, empinó la botella sobre su boca, pero no había nada. La agitó en busca de alguna gota que se pudiese haber quedado adherida, pero no tuvo suerte y la arrojó al vacío.
—Hey, puedes lastimar a alguien con eso— Dijo, en verdad le importaba si una persona salía herida, no importaba si la ciudad no confiaba en el hombre araña el mismo no podría pasar de largo si viese agonizando a cualquiera por la calle y la idea de una botella rompiéndose en su cabeza y terminando su patética vida le molestaba. Era el tipo de persona que prefería evitar los problemas, pero nunca dejaría que otros lo hicieran, aún que eso significará meterse en una pelea.
El hombre rubio alzo la mirada y se elevó por el aire balanceándose como un péndulo. Peter retrocedió. El hombre era gigantesco y el aire quedó viciado por el asqueroso olor a alcohol que destilaba por cada poro. Tenía el cabello pegado por capas de suciedad, manchas de alcohol viejas se espracian por la amarillenta camisa que vestía.
Peter suspiró por cansancio, las últimas semanas paso por innumerables problemas, había perdido el trabajo y ahora enfrentaba a Thor, el alcoholizado dios del Trueno
—Soy Thor, hijo de Odín, dios del trueno y próximo rey de Asgard, ¿Te atreves a retarme sucio humano?—
—Escuche señor, yo…—
Peter no termino de habla cuando Thor se cayó rígido como un tablón, inclusive olvidó poner las manos para evitar golpearse la cara. El suelo quedó agrietado bajo el enorme peso del dios ebrio y luego empezó a roncar.
—...no quiero problemas— Peter suspiró, otra vez — No puedo dejarlo ahí, podría resfriarse—
Peter se acercó a el con cuidado y lo tomo del brazo, no tuvo ningún problema en levantarlo y mucho menos en cargarlo, aún que ver a alguien tan pequeño y flaco levantando un titán era sin duda cómico.
Bajó por las escaleras con el acuestas para llevarlo a su habitación, habían dado las doce con una de la madrugada; un nuevo día había iniciado y, aún que Peter no lo sabía, una nueva aventura estaba por comenzar.












