Thor x Peter
Parte 3— Noche amarga
Thor abrió los ojos, pero todo estaba oscuro. En el silencio se escuchaba una tenue respiración y el constante ruido del abanico dando vueltas. Se había quedado dormido tras ducharse, pensó en irse después de eso y tomo asiento al borde de la cama para poner sus botas llenas de lodo, no supo en qué momento paso. En verdad estaba agotado. Los semanas pasadas fueron un relámpago de recuerdos alterados por el alcohol, como un sueño donde giras sin control y te sientes aplastado por una presión invisible y cada extremidad de tu cuerpo parece ser arrancada, así fue para Thor.
Miro el vaso unos segundos y luego hacia la cara de Peter, parecía tener un buen sueño, incluso sonreía. Thor envidio la tranquilidad del chico.
—Asgard— Susurro Thor entre las sombras mientras miraba el abanico dando vueltas (aún que realmente no veía mucho), por primera vez en días se detuvo a reflexionar sobre su hogar, ‹‹si es que aún lo puedo llamar hogar›› pensó.
Sintió un vacío causado por la perdida de su martillo; un día cuando despertó en bosque, que ya no recordaba tan bien, tomo el mango del martillo, pero se negó a seguirlo, por segundo solo creyó que lo hacía mal hasta que entendió que ya no era digno de portarlo. En ese momento descargo su irá y grito una serie de insultos en algún idioma extraño, al final solo se giro y siguió el camino dejándolo atrás. Ahora sentía como si una parte del no estuviera.
Se cubrió los ojos con el brazo y sonrió —Soy patético— dijo con una risa amarga.
—No creo eso—
Thor giro la cabeza encontrando los grandes ojos de Peter observándolo.
—Un niño como tú no lo entendería— Repuso Thor en un tono adusto, no le hacía gracia que un niño opinara sobre su vida.
—Cuando obtuve mis poderes lo primero que hice fue meterme en peleas callejeras por dinero fácil— Peter guardo silencio y observo hacia el suelo recordando, luego continúo— El precio que pague por mis acciones fue muy alto. Lo que intento decir es que todos perdemos el camino de vez en cuando, solo hay que retomarlo, aceptar las consecuencias y tratar de remendar los errores—
—No hay un camino para mí—
—Si no lo hay entonces puede crear uno— Dijo Peter, con media sonrisa—yo puedo ayudarte—
Thor lo observó y arrugó las cejas con molestia.
—Bueno… solo si quieres— Dijo en voz más baja.
—Un insignificante humano como tú no podría hacer algo— Dijo Thor dándole la espalda.
—Las hormigas son pequeñas, pero pueden levantar hasta cien veces su propio peso— Peter hizo un silencio esperando una réplica, pero Thor no dijo nada —Lo que intento decir es que no hay que ser tan duro con uno mismo—
—Bueno, ya es tarde. Que tenga buenos sueños señor Thor—
Thor sintió una desagradable sensación de culpa en el pecho, no quería ser un imbécil con el pequeño, pero un niño no podría entender lo difícil que es la vida a veces.
Después de eso cerro los ojos y se quedó dormido después de un rato.













