lo que sabemos de estrellas fijas calmas soleadas de un aroma de azogues deslumbrante por las ramas y en los miembros labios perdidos retornados rostros fervor y una vez más recién nos conocemos y éste es tu cuerpo y ésta la noche inmensa que se inicia para mi mano presurosa y lenta.
Transverberaciones | Luis Izquierdo










