Hoy dejo ir a mi primera primavera y a todas las personas que conocí desde ese entonces hasta ahora. Mi odio y mi resentimiento hacia mi pasado, caminan conjuntamente sobre la tierra amarga que los hará esfumarse junto a esta oxidada versión mía, mi yo del pasado que me negaba a soltar. Estoy a punto de cambiar, de pies a cabeza, de adentro hacia afuera, estoy cambiando. Próxima a dejar de amarte, cerca de no odiarte; cuando llegue el momento, tu temporada en descomposición, habrá muerto en la vejez de nuestros días juntos. Ya no quedará nada de ti, ni de mí. Mis huesos se acomodan y dejan al descubierto al corazón que recibirá a los nuevos amores y los nuevos viajes. Recibiré a la nueva temporada.