Claro que no siempre soy fuerte,
hay días en que los golpes de la vida se sienten más duros, en que la tristeza me envuelve y me hace querer esconderme del mundo.
Tengo momentos de crisis en los que me siento abrumada, sin saber que rumbo tomar, a donde volver, si iniciar de cero o tan siquiera saber qué hacer. Hay días en que me siento tan perdida que quiero romper a llorar y destruir todo a mi alrededor, incluso a mí misma, pero en medio de esa oscuridad, me doy cuenta de que soy un alma más queriendo sobrevivir en este mundo tan retorcido y fragmentado.
Estoy viva; soy un ser que siente, que sufre, que adolesce, es eso lo que me hace humana. Así que tomaré todo esto como un aprendizaje. Aprenderé a reconocer mis límites, a no dejar que los sobrepasen. Aprenderé a ser más amable conmigo misma, a respetar mis procesos, a cuidarme y a quererme.
No me preocupo porque sé volveré a ser feliz, más fuerte y más radiante. No dejaré que el dolor y la tristeza se apoderen mí como antes y mucho menos que me definan.
Todo esto solo pulen la piedra que soy para convertirme en lo hermoso que seré.
Me levantaré como ya muchas veces lo he hecho, me sacudiré el polvo, limpiaré mis heridas, reprganizaré todo, dejaré qué todo fluya a conciencia y seguiré adelante. Porque sí, de algo estoy muy segura y es de lo capaz que soy, de lo fuerte que me volveré. Todo porque merezco ser feliz y lucho cada día por ser mejor y conseguir todo aquello que anhelo, esto es parte de proceso.
¡Soy fuerte, soy capaz!
Nani Owl









