Respiró profundamente mientras seguía llenando los protocolos de registro, no sabía que tanto tiempo más los humanos podrían soportar tanta extracción de sangre y era un pensamiento que lo preocupaba día con día. Sintió la presencia de alguien más entrando al consultorio, siguió con su actitud profesional y se mantuvo pendiente de los papeles sin levantar la vista. — Necesito que te sientes al extremo izquierdo de la habitación si vienes por tu cura y al extremo derecho si necesito extraer tu sangre. — Siguió llenando algunos datos en los formatos mientras se movía sin descanso por la habitación. — Si eres uno de mi especie, el paso no está autorizado a menos que trabaje en el hospital y recomendaría que me expresará la razón de su visita. — Dejó sus papeles a un lado, levantando la vista hacia la persona de la habitación.











