DÍA 7: Libre 🔞
★·.·'¯'·.·★ Título: Video ★·.·'¯'·.·★
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Steve no creció en las condiciones adecuadas para cumplir sus caprichos, por lo que no está acostumbrado a pedir cosas, incluso después de que Tony le insistiera en varias ocasiones que le diga cada uno de sus caprichos porque le gustaba consentirlo. El rubio se detuvo a pensar en ese comportamiento de su novio, no lo entendía.
Hasta ahora…
Cuando Tony estaba en Inglaterra por asuntos de Industrias Stark, había notado que el castaño estaba algo incómodo. Que siempre antes de despedirse, Tony parecía estar cerca de decir algo… pedirle algo. Y cada vez que Steve trataba de tocar el asunto, Tony cambiaba el tema.
¿Por qué no le decía lo que quería?
¿Acaso no confiaba en él?
¿Su orgullo o vergüenza lo que no le dejaban hablar?
Cuál sea la situación, Steve estaba dispuesto a averiguar cuál era el deseo de su novio. Sabía que el castaño tenía una estrategia para que él mismo le diga lo que quería. Una estrategia que él también podía usarla. La cita había sido grandiosa, en el restaurante favorito de Anthony, y cuando regresaron juntos a su casa arrastró a Stark a la habitación entre besos y tropezones en cuanto la puerta de entrada esté cerrada, luego ambos terminaron cayendo en la cama. Steve estaba sobre el castaño que estaba acostado en la gigante cama, dejando pequeños besos en su cuello mientras sus manos recorrían el pecho descubierto de Tony, para luego bajar y empezar a abrir los pantalones.
—¿Qué me quería decir cuando estabas en Inglaterra? —Susurro Steve sobre la piel de su pareja.
—¿De qué hablas? —Preguntó Stark tratando de tener un poco de conciencia.
—Querías… Pedirme algo— Comentó Steve, sentándose sobre el regazo del castaño, rozando intencionalmente la erección de Tony.
Tony aguantó un poco la respiración e ignoró la cercanía de Steve a esa zona para darle tiempo y procesar las palabras del rubio, hasta que finalmente recordó la idea que tuvo en cuanto se encontraba en el extranjero.
—¡Oh! No quieres saber, cariño— Respondió Tony, acariciando los muslos aun vestidos del rubio.
—Entonces, no me vas a decir— Cuestiono Steve, recibiendo una respuesta negativa de Stark— Bueno, no me voy a mover hasta que me digas.
Si, ese era el método Tony Stark para obligar a confesar.
—Steve, no me hagas esto— murmurando algo decepcionado.
—Dímelo— Ordenó el capitán.
—No— Contestó Anthony.
—Está bien— Respondió Steve. Luego salió de la cama para levantar su camisa que estaba en el suelo.
—¿Te vas a ir? —Interrogó el castaño.
—No me quieres decir por qué no confías en mí, y si no confías en mí no tiene sentido que hagamos esto —Argumentó el rubio mientras terminaba de ponerse la camisa.
—¿Y me vas a dejar así? —Cuestionó Stark señalando su erección.
—Ambos sabemos perfectamente que te puedes encargar solo— contestó Steve mientras salía de la habitación.
Steve, camino por el pasillo, mientras terminaba de abotonar su camisa y arreglar sus pantalones, iba en dirección a cualquier habitación de huéspedes donde pasaría la noche.
—¡Espera!— Pidió Tony desde la puerta de la habitación, sin siquiera arreglarse la ropa. Steve solamente dio un giró sobre sus talones y trató de disimular su sonrisa— Yo quería pedirte que me mandases algo.
—¿Qué cosa?— preguntó Steve acercándose al castaño. La respuesta que recibió fue un susurro ininteligible —Puedes repetirlo, no que escuche bien— Pidió con amabilidad, pero recibió una respuesta similar—Tony dilo fuerte o …
—Un video tocándote—Terminó confesando Stark —Sé que suena raro y que…— Steve interrumpió cualquier divagación por parte del castaño con un beso —No tienes que hacerlo, pero me gustaría tener un recuerdo tuyo cuando esté lejos.
—Está bien— Acepto Steve manteniendo la cercanía con su pareja— En tu próximo viaje, te enviaré un video.
Ahora sentía que estaba al borde del arrepentimiento, pero su mente le repetía la conversación que tuvo con Tony desde el momento en que el castaño salió de su habitación con su maleta. Aunque Tony nunca le envió un recordatorio, ni siquiera lo mencionó en sus videollamadas y ya estaba unos días lejos. Quizás se haya olvidado de aquella conversación… A quien trataba de engañar, estaba bastante claro que Tony no le presionará para que haga aquello.
Él trató de tranquilizarse, no debía ser tan difícil, ya lo había hecho antes, solo que ahora lo debía hacer delante de una cámara. Por un momento pensó que podía pedirle ayuda a JARVIS, pero de nuevo la vergüenza le invadió, por lo que decidió usar su propio teléfono. Por lo que después de salir de la ducha, levantó su celular y lo acomodó en una de los muebles para que en ángulo directo esté la cama.
¿No debía ser un video muy largo o si?
Luego de estar satisfecho con el enfoque de la cámara, sacó de la mesita de noche una botellita de lubricantes, y uno de los regalos de Tony; un bonito vibrador rojo metálico con adornos dorados, que venía con control remoto, y dejando aquello preparado se dirigió al mueble donde se encontraba su teléfono y empezó a grabar.
¿Debía decir algo? No, porque sabía que si abría la boca ahora, se volvería a arrepentir de grabarse.
Volviendo a la cama pensó en cuál sería la posición correcta para empezar esto. Así que solo se sentó y abrió con despacio sus piernas esperando que la bata no tapara aquella zona a la cámara.
Espera… ¿Si Stark ya le vio desnudo porque debía usar la bata?
Por lo que, se levantó de la cama, abrió la bata con algo de lentitud (esperando que Stark crea que lo hacía con sensualidad y no con timidez), dejando que finalmente la prenda caiga de sus hombros hasta llegar al suelo y dejarlo completamente descubierto. De algún modo sintió más confianza al estar completamente desnudo delante de la lente de la cámara.
¿Necesitaría juego previo?
¡Oh! Claro que sí, sabía lo que le gustaba a Stark, así que podía utilizarlo a su favor para grabar esto. Acarició con suavidad su cuerpo, que aún permanecía húmedo por recién haber salido ducha; pasó las yemas de sus dedos, desde su cuello, acariciando con más dulzura su pecho, y solo se detuvo hasta llegar la zona baja de su abdomen y finalmente tocar finalmente su miembro semi erecto, tal parece que la idea de grabarse le estaba gustando más de lo que pensaba. Y sentándose en la cama, siguió su recorrido; pasando sus manos por sus muslos, acariciando con suavidad la piel blanca, y al llegar a las rodillas, dio una sonrisa traviesa a la cámara y luego empezó a abrir sus piernas para que Tony pudiera apreciar mejor esa zona.
Luego con sus manos regresaron un poco del camino anterior, hasta llegar a su miembro; soltando un jadeo, presiono con algo de fuerza la dura longitud, después atendió la cabeza para embarrar un poco del líquido pre seminal en su mano y así cerrar el puño sobre el falo para empezar a subir y bajar por toda la dura extensión; trato de gemir al sentir el placer recorrer su cuerpo, pero inconscientemente, había subido su otra mano a sus labios, donde mordió uno de sus dedos para así evitar que los sonidos que hacían salgan de su boca. Rápidamente, sacó la mano de su boca, pues seguramente Tony quería escucharlo, de todas formas nadie más, aparte del micrófono, podía escucharle ahora.
Aunque, necesitaría otra distracción para no cometer el mismo error, así que, empezó a bajar su mano hasta llegar a su pecho. No era un secreto que a Tony le gustaba su pecho, en más de una ocasión se lo había dicho (algunas veces de una forma tan sensual y excitante), sin pensarlo dos veces apretó uno de sus pectorales con la misma fuerza que usaría Stark. El movimiento en su miembro y presión que ejerció sobre su pecho provocó que Steve suelte un pequeño quejido, pero no se detuvo; de hecho, siguió jugando con sus pectorales apretando uno y luego el otro para después empezar a pellizcar sus pezones simulando las atenciones que le daba el castaño.
Estaba teniendo tanta estimulación, que si seguía se correría y no mostraría la mejor parte.
Así que recogiendo lo poco que fuerza que tenía, gateo por la cama, mostrando intencionalmente su trasero en primer plano, un pequeño gemido se escapó de sus labios al suponer en la expresión que tendría Tony al ver esa parte del video. Levantó la botella y el juguete, y dio la vuelta, ahora se encontraba en medio de la gigantesca cama. Puso algo de aceite en la palma de su mano para embarrar un par de sus dedos, miró a la cámara con una sonrisa, imaginando a Tony delante de él. Y manteniendo la vista en la lente de la cámara, llevó los dedos a su entrada, para insertarlo en una sola estocada, agrandando un grito de placer de su garganta. Movió su mano para sacar y meter los dedos y dilatar la zona, mientras con la otra se apoyaba en la cama, permitiéndole levantar más su cadera y enseñar por completo como estaba jugando consigo mismo. Steve casi cae a la cama cuando el tercer dedo entró en él, pero trató de mantener su estabilidad, porque también sabía que a Tony le gustaba ver su expresión de excitación cuando su cuerpo recibía placer. Su espalda se arqueó cuando llegó a ese punto, provocando que Steve grite de placer mientras enseñaba cada vez más su pecho, haciendo un poco su cabeza hacia atrás.
Podía seguir así, torturando la próstata con sus dedos, pero en serio quería que Tony lo viera usando su regalo, por lo que con algo de disgusto sacó el trío de dedos de su interior, para luego traer más cerca el juguete, al cual baño con una capa de lubricante; y luego lo puso sobre el colchón y sin mirarlo, manteniendo una sonrisa hacia la cámara, se sentó sobre el juguete, llenado sin pausas su necesitada entrada.
—Oh Tony… —Gritó, cerrando los ojos por el placer, al sentirse completamente lleno.
Sin duda podía sentir las diferencias entre Tony y el juguete, pero al imaginar a su pareja ahí podía llegar a confundir a su mente y convencerse de que no hay algo metálico en su interior, si no, el grueso y caliente miembro de Stark.
Con una mano agarró la base del juguete para mantenerlo en su sitio, mientras en la otra mantenía en control. Aún sin activar el vibrador, empezó a mover su cadera para encontrar el ángulo exacto y a dar pequeños saltitos experimentales.
—Ah… Joder… Si…— Jadeo cuando dio con su próstata.
Con el ángulo correcto empezó a cabalgar el juguete, gimiendo y gritando el nombre del castaño. En ese momento, sin querer, apretó el botón de encendido, provocando que vibre en una velocidad mínima, aunque aumentó potencialmente el placer que recibía el rubio.
—Oh… Tony… Más— Pidió Steve cerrando fuertemente sus ojos.
Apretó el control, logrando subirlo de poco en poco hasta la velocidad que él creyó adecuada, sabía que no era la máxima, porque conocía a Tony, y seguramente había mejorado el juguete, pero Steve ya se encontraba sensible, aunque quizás podía exigirle al juguete un poco más.
—Ah… Joder… Si… Así…— Gimió Steve en cuando subió la velocidad, dejando caer el control de su mano.
Cayó de rodillas dejando el juguete enterrado en su interior y en el colchón, sabría que no se podía ver el metálico objeto, pero poco le importaba, ahora que había llegado a las vibraciones que él podía soportar. Solo movió sus caderas, haciendo que el vibrador se moviera dentro de él. Aumentado un poco el placer, llevo una de sus manos a su polla y la otra a su pecho, presionando al mismo tiempo y sin piedad. Jugó con su cuerpo, con sus zonas sensibles un poco más, hasta que el líquido blanquecino salió de la punta de su miembro en un chorro tan fuerte que manchó su abdomen y parte de su pecho; mientras su entrada apretaba con aún más de fuerza al objeto metálico, con la esperanza que al igual que el miembro de Tony libere semen cálido y lo termine llegando por completo. Y sintiéndose completamente desarmado, cayó de espaldas sobre la gran cama de sábanas blancas, dejando que la cámara vea como Steve era follado a través de su orgasmo por el juguete que permanecía en su interior vibrando.
—JARVIS corta el video y envíalo a Tony— Ordenó cuando las sensaciones del clímax lo abandonaron.
Recibió una respuesta afirmativa de la IA. Si en un principio no quería involucrar al mayordomo artificial, ahora no le quedaba de otra, sus piernas estaban tan débiles como para levantarse y hacer el trabajo por el mismo. Solamente, busco a tientas el control de vibrador para apagarlo y finalmente sacarlo de su entrada, dejando a Steve algo disgustado por sentirse vacío, pero también estaba casado como para seguir jugando, así que aún desnudo se metió entre las sábanas y se acostó para dormir un rato.
Pasaron un par de horas para que finalmente despertará. Las luces de la ciudad se filtraron por su ventana indicando que ya hacía anochecido, no le dio demasiada importancia. Se levantó de la cama sintiéndose algo más recuperado, la arregló y luego dejó el juguete y el lubricante en su sitio y cogiendo la bata que está en el piso, camino hacia su celular, donde había una notificación indicando que había un mensaje de Tony sin leer.
"Maldita sea, Rogers, estaba en una reunión cuando me llegó tu video" Decía el mensaje de su novio. Steve no pudo evitar sonrojarse y sentirse algo avergonzado.
Quizás para la próxima deba checar la diferencia horaria.
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¡Hey! Aquí Cielo.
¡Oh my dear! Esto quedo mucho mejor de lo que esperaba.
Espero que les haya gustado, si es así no olvides reaccionar, comentar y compartir.
¡Muchos besos!











