Qué simple y que dramáticamente aventurado un hombre, un hombre, un hombre... Me dieron todo esto que traigo desde el fondo del sueño que desborda mis pobres brazos, flechas, y miedos, y tabúes, y mitos, y leyendas, y hogueras y perfumes, y altares y brutales sangrientos sacrificios, proezas, sumisiones, recuerdos, profecías, castigos; traigo a todos los hombres en este hombre fundamental el hombre...! El hombre, el hombre el hombre que voy a hacer de mi hijo.
Aventura mayor | Matilde Alba Swann

















