(...) En el día se recorre lo que en la noche se sueña: siempre la misma esperanza bajo distinta promesa, y en la noche se vigila todo lo que el paso deja, compañía militar en camino de la ausencia. ¿Cuánto será lo que avanza y cuánto lo que regresa? Corazón aventurado: ¿qué miras en lo que sueñas? La sangre, toda la sangre. La tierra, toda tu tierra.
De en marcha | Dionisio Ridruejo












