Hoy procura que aquella ventana que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada, porque no vaya a ser yo el viento de la noche y te mire y recorra la piel con mi aliento y hasta te acaricie y te deje dormir.
Y me meta en tu pecho y me vuelva a salir y respires de mi.
O me vuelva una estrella y te estreche mis ratos y todo por no hacerme un poco de caso.
Ten miedo de mayo y ten miedo de mi, porque no vaya a ser que cansado de verte me meta en tus brazos para poseerte y te arranque las ropas y te bese los pies, y te llame mi diosa y no pueda mirarte de frente.
Y te diga llorando después, por favor tenme miedo. Tiembla mucho de miedo mujer, porque no puede ser.
Fernando Delgadillo.










