Hoy vi tus ojos y noté algo distinto, ya no estaba ese brillo al mirarme y pude entender que todo había acabado. Fue doloroso ver tanta diferencia entre tú manera de ser ahora y la de cuando nos conocimos. Me doy cuenta que aunque haya miles de promesas todo se termina, y este es un claro ejemplo de ese para siempre que nunca llego.
- F. Naranjo.











