¿Sabes qué pasa? Que tenemos un problema. Antes de ti, me tiraba a cualquiera con tal de no tirarme al vacío. Era "feliz", no del todo, pero a mi modo. Me dije "Nunca, nunca te enamores de nadie". Y lo conseguí. Aguanté muchos años. Y ahora, ¿qué? ¿Estoy enamorada? No, pero digamos que ya no lo veo como algo tan imposible como me parecía antes.
Oh, Dios. Me asusto a mi misma cuando digo estas cosas.
¿Estoy cambiando? No, me estás cambiando.
Al principio pensé "Me siento cómoda con mis monstruos...no vengas tratando de arreglarme". Pero no sirvió. Te metiste, te involucraste, hiciste que te cogiera cariño, me cuidaste y me mimaste en contra de mi voluntad, cuando yo te dije que no lo hicieras. Me llevaste al límite... y ahora, ¿qué? Ahora si te vas... me quedo en esta calle sin salida.
Estoy agotada, me duele la espalda y sé que un suave roce de tus dedos me podía curar, pero no. Te necesito aquí, sonando bajo las mantas de mi cama.