Boxed In
| En relación a: Merry Christmas, Mr. Brigance |
Está despierta. Me suplica. Llora. Me ofrece un dinero que no me interesa. La víctima está consciente y atada a una camilla de laboratorio viejo como un conejillo de indias. Me amenaza, pero se da cuenta de su situación y vuelve a la súplica y al llanto. Finalmente, tras una media hora en la que no le presto atención, se rinde y permanece en silencio. Supongo que mientras su mente juega con la ilusión de que va a ser rescatada o de que va a salir de aquí. Esa es una de las cosas más preciosas de este ritual, ver cómo la esperanza se va desmembrando.
Cuando termino, me giro y le muestro mi obra de arte: una caja. Una caja de metal y cuadrada, aproximadamente de ochenta centímetros por ochenta centímetros, 80′5 cm para ser exactos. En la parte superior se encuentran una serie de ocho agujeros. La tapa es ligera y perfecta.
— Está hecha con prisas, pero ha quedado bien. Las dimensiones están calculadas con precisión para darle el tamaño justo.
— ¿Para qué?
La había tomado por inteligente, en un principio, pero es una incrédula; lo había sido al pensar que había dejado de pensar en ella.
— Para meterte a ti.
Sonrío y me aproximo con una herramienta. Ahora toca la parte técnica. La parte en la que congelo la esperanza de sus ojos para ver cómo se apaga. Le giro la cabeza bruscamente, haciéndole apoyar su mejilla izquierda sobre la camilla y se queja, pero no me importa.
— Por favor, por favor, por favor. — Repite en súplica. Pero muestra su fuerza parando, no quiere darme el gusto de hacer lo que voy a hacer y continúa pero sin llantos y sin quejas. Piensa en sus hijos. En Hunter que se ha convertido en un buen hombre, en alguien a quien necesita la ciudad, en su cura. Y en Thea, la más pura e inocente de la familia, libre de corrupción, la más pequeña. Incluso le da tiempo a replantearse la idea de que Malcolm velará por ella. Desde que descubrió su paternidad, siempre quiso hacerse con ella. Pero entonces, la mujer nota un pinchazo que la hace presionar sus mandíbulas que corta a un grito que se despide de su garganta. Su último grito, aunque ella no lo sepa.
Le he insertado una aguja medular en la base del cráneo.
— No me mires así, no es nada personal. Con esto quedarás paralizada, pero consciente del todo. Entonces te dislocaré las articulaciones, una tras otra, eso me permitirá plegar tu cuerpo miembro a miembro sobre sí mismo. Sabrás lo que ocurre en todo momento. Con un poco de suerte, al igual que tu hijo sabe hacer, podrás apreciar el arte a través de lo que experimentes.
Los labios temblorosos y sus ojos más abiertos de lo normal muestran el shock nervioso en el que ha entrado la víctima, sus pupilas incluso se han dilatado, una reacción normal al miedo, pero que minutos después sufre la metamorfosis hasta transformarse en una parálisis completa. Sus ojos quedan clavados, mirándome a mí, como si miraran a la nada. Carece de voluntad. Se ha convertido en una estatua. Y yo soy el legítimo escultor.
Me alejo para coger el mazo pero no me lleva mucho tiempo y cuidadosamente comienzo a hacer arte. Empiezo por los pies, para que su cuerpo paralizado sea capaz de catar todo el dolor que va a sufrir. Empezar por la cabeza sería un error, no quiero que pierda la consciencia antes de tiempo.
Le desarticulo los tobillos como si no tuvieran huesos. La rodilla y los coxofemorales de la cadera son una de las cosas que más me cuestan, pero que con paciencia quedará como el más majestuoso Guernica.
Los globos oculares se tiñen paulatinamente de rojo por el dolor, pero en su garganta hay una chillido que no grita. Y continúo desmembrándole hueso a hueso, plegándola a medida que lo voy haciendo. Su cuerpo se ha reducido más de un metro. Ni siquiera su fémur le da un aspecto de mayor longitud.
Por último, me encargo de su cabeza, lo que a su cerebro le dará unos siete minutos antes de que pierda la completa consciencia y su sufrimiento quede lejano. Ya sólo queda plegar el puzzle en la caja y añadir una nota:
«To Hunter Brigance. Merry Christmas.» (Para Hunter Brigance. Feliz Navidad).














