--¿Te puedes creer que todavía no haya ido al Paseo de la Fama? Porque yo no, y por eso mismo te obligo a venir conmigo... ¿Sí, sí, sí? ¡Te prometo que nos lo pasaremos muy bien!
seen from Canada
seen from Bangladesh
seen from Finland

seen from United States
seen from United States
seen from Ireland
seen from United States

seen from Germany
seen from Ireland
seen from United States

seen from United States
seen from Ireland
seen from Germany

seen from Russia

seen from Germany

seen from United States
seen from Australia

seen from Germany
seen from United States
seen from Russia
--¿Te puedes creer que todavía no haya ido al Paseo de la Fama? Porque yo no, y por eso mismo te obligo a venir conmigo... ¿Sí, sí, sí? ¡Te prometo que nos lo pasaremos muy bien!
—No iba a perderme un partido de la seleção... —repitió una vez más, con el teléfono presionado en la oreja, a su manager, quien le hablaba enojado del otro lado de la linea ¡Tenías que atender, todo es publicidad! A lo que Ariel, recostada en una de las paredes cerca a una ventana, rodó los ojos —. La fiesta ni siquiera fue la mejor ¿Verdad? —preguntó con velocidad a la primera persona que vio pasar, con esperanzas de que así el tipo se calmara.
{#1}
Ya había avanzado lo suficiente en el camino techado, la alfombra de los fotógrafos había sido un peaje no tan malo para ella; una sonrisa aquí, otra por allá, una pose para ti, un beso para ti y muchas de las típicas cosas que se hacen frente a las cámaras antes de ingresar a los eventos. Como si fuera atravesar una jungla de feroces bestias deseosas de errores. Fue a la barra y pidió un whisky doble con poco hielo. Luego de recibir su trago, volteó y chocó con alguien, casi ensuciando a dicha persona pero no lo hizo — ¿Podrías tener más cuidado? — Dijo un tanto molesta— Pudo haber sido muy malo para ti.
--Bueno, creo que estoy... un tanto ciega-- Murmuró parpadeando un par de veces, luego de entrar finalmente por la puerta de Hard Rock. Había pasado por toda la linea de fotógrafos y algunas otras personas que ni si quiera ellos mismos sabían que hacían allí y de repente, a la castaña nunca le había desagradado más la atención, de seguro las fotos habían salido horribles, de seguro ella había salido horrible, desastrosa, no quería ni pensarlo. --Bien... ahora, supongo, buscar algo o alguien-- Alisó su vestido, algo propio hecho por sus manos y caminó hacia adelante, dispuesta a dirigirse directamente a la mesa de comida y aunque su estómago la incitaba a ir de lado contrario, había un hueco en su estómago, tenía que llenarlo por lo menos con lo mínimo.
—No, no, no, no... Mierda —murmuraba sin cesar, rebuscando desesperadamente en su bolso, provocando que varias de sus pertenencias cayeran directo al suelo, pero eso no le interesaba en el momento. Había perdido su celular, su preciado e inseparable celular. De tanta angustia, no se había percatado de otra presencia en la estancia, hasta que escuchó un sonido proveniente de la misma. Alzando la cabeza y enfocando su visión rápidamente sobre la persona susodicha, arqueó las cejas—. ¿Qué tanto miras?
--Si... si, entendí todo, esta bien, gracias, si, gracias... ajá, adiós, si-- Habló mientras asentía con una sonrisa forzada en la cara y daba pasos hacia atrás con su maleta, uno de los productores del programa la había agarrado antes de entrar a la casa y comenzó a charlar sobre como iba a ser todo, pero rayos, eso ya lo sabía, se lo habían explicado incluso antes de aceptarla en el concurso. Por lo que, cuando por fin logró escaparse de el, entró a la gran casa con sus enormes maletas detrás de ella, ni si quiera iba viendo por donde caminaba, su vista estaba en el techo de la casa, las escaleras, el salón, así que cuando su pié se trabó con una de las patas de la valija, su cuerpo fue directamente hacia adelante, dejando que su pecho golpeé contra el suelo. --Diablos, diablos--