no sabía que mierda hacía allí en primera instancia. bah, nunca reconocía el por qué de los lugares donde terminaba situado. pero, ¿estar nuevamente en el mismo lugar que su ex, con ella pidiéndole que finjan estar juntos otra vez por un evento familiar? patrañas, que eso es de película. bueno, parece ser que su vida lo era; ello estaba ocurriendo en el entretanto que la nicotina bailoteaba ansiosa por sus labios, esperando ser encendida de una buena vez por todas por el encendedor que estático se quedo a mitad de camino. “si bien estoy gozando de la forma en la que te estas metiendo el orgullo en el trasero para pedirme esto... claramente lo vas a tener que pagar con algo más” en el suspenso realmente dudó la propuesta, pero más extraña fue la forma en que la aceptación se reflejó de forma burlona a través de sus últimas palabras, ¿estaba dispuesto a semejante locura? vamos, que la cordura nunca fue reluciente en el ruso. además, no podía negar la abstinencia que tenía de torturarse una vez más con el elixir que para él implicaban los labios ajenos. o sus caricias, ¿acaso extrañaba estar con ella? no, no era eso. “además, solo lo hago porque sé que ese casamiento estará repleto de los pasteles de tu abuela, y que ella en sí estará allí. el único corazón que no me importó romper en todo esto es el de ella” aclaró con cierta crudeza, descartando el hilo de pensamientos que lo guiaban al aceptar que realmente extrañaba a la ojiazul. desprendió el humo de sus carmesí, buscando con él molestar a la muchacha en la espera de su respuesta. @chromattica