tips para cocinar: piérdele el miedo al horno
Durante el tiempo que llevamos horneando galletas, hemos conocido mucha gente que nunca ha usado su horno. Ya sea por miedo, por prisa o por simple falta de conocimiento, hay veces en las que preferimos cocinar algo rápido que algo delicioso. Tsk, tsk, tsk... I tut at you with the upmost disapproval.
El horno es una de las maravillas del mundo moderno, es cierto, pueden consultarlo en sus libros de historia de la SEP. Esto es porque el calor seco que genera el horno cocina los alimentos de forma gradual y sin calor aplicado de manera directa, lo que conserva los sabores y texturas mucho mejor que cocinar en la estufa. Es cierto que al hornear en casa las temperaturas pueden no ser las más precisas y la cocción de cada alimento dispareja. Cada horno es distinto y puede tomar un poco de tiempo llegar a conocer tu horno, pero créenos, el resultado siempre valdrá la pena.
Para hacerte la vida un poco más fácil, te dejamos algunos tips para estrenarte en el mundo de la horneada. Si tienes alguna duda siempre puedes mandarnos tus preguntas a la sección de "ask" de este blog o a nuestro sitio web.
Precalienta el horno:
Dependiendo de la temperatura a alcanzar y el tamaño de tu horno, tardará entre 10 y 25 minutos en precalentarse. La importancia de precalentar el horno radica en la capa exterior de lo que vas a cocinar. Un horno precalentado correctamente le dará una corteza exterior crujiente y deliciosa a todo lo que cocines.
Controla la temperatura:
El calor de tu horno dependerá de la cantidad de gas que este reciba, por lo que la exactitud en la temperatura depende también del estado de la instalación de gas en tu cocina. Aunado a esto, hay muchos otros incidentes que pueden afectar la temperatura de tu horno, así que la mejor opción es comprar un termómetro para horno y ponerlo en el interior de éste para que puedas monitorear su temperatura de manera exacta.
Si tu horno mantiene una temperatura constante pero tiene secciones en las que parece chamuscar la comida con mayor facilidad, entonces padeces de "hot spots". Esto sucede con mucha frecuencia en hornos un poco más viejos y una buena limpiada puede ayudar. A veces las hornillas se tapan y el gas no fluye a través de ellas con la misma facilidad por lo que un lado de tu horno puede calentarse más que otro.
Si el problema persiste, una buena opción es comprar un pedazo de loseta o piedra cuyo tamaño deje aproximadamente 10 cm. por lado al estar dentro de tu horno. Coloca esta piedra en la parte de abajo de tu horno, al centro, dejando los bordes libres a través de los cuales podrá escapar el calor. Al empezar a hornear, permite que el horno se caliente y caliente la piedra antes de introducir los alimentos. El calor que emanará de la misma horneará tu comida de forma pareja y evitará los complicados "hot spots".
Controla los tiempos de horneado:
Uno de los errores más comunes al hornear es dejar los alimentos ahí dentro por demasiado tiempo. Por lo general las recetas te darán un tiempo estimado de horneado, lo cual depende de la temperatura y algunos otros detalles sobre tu horno. Una buena regla monitorear cuidadosamente la comida. Por lo general puedes darte cuenta de cuando está lista por el olor y aspecto de la misma. Si tienes duda, parte un pedacito y pruébala (nadie te va a decir que no, estás cocinando en tu casa). Si probarla no es opción porque tienes invitados y no quieres masacrar el platillo, otra cosa que puedes hacer es cocinar tus alimentos a una temperatura ligeramente más baja de lo que la receta indica y dejarlos dentro un minuto más de lo que pide la receta.
Evita fondos quemados:
Uno de los problemas más comunes al hornear un pastel, brownies o cupcakes es que al sacarlos del horno se ven preciosos, pero una vez que los desmoldas te das cuenta de que toda la parte de abajo de tu postre está achicharrada. Debido a que el calor de tu horno proviene de la parte de abajo este problema ocurre con frecuencia, pero hay un par de soluciones que puedes implementar. Al hornear trata de ubicar la parrilla en la parte media de tu horno, o si te es posible, un poco más arriba. Esto ayudará a alejar la comida de la parte más caliente del mismo y por lo tanto evitará las orillas chamuscadas. Si los problemas persisten, compra moldes y tapetes de silicón. Al ser un material que no se calienta a altas temperaturas, esto ayudará a que tus alimentos se cocinen a la perfección evitando los fondos quemados. El único problema con esta técnica es que no obtendrás orillas doradas (y a todos nos encantan las orillas doradas).
Ahora sí no hay excusa para no hornear, y para que empieces te dejamos dos recetas súper sencillas: pan de camote y canela sin glúten y fruta deshidratada.
Ya si de plano mueres de antojo pero te niegas a prender el horno, siempre podrás hacernos un pedido de galletitas.












