Recruit, by Tomoko Sawada, published by @rvb_books In this book, Tomoko Sawada continues on the autoportrait at the heart of contemporary Japanese society. This time, she explores the identity photos, which Japanese students take at the end of their studies when they start looking for work. She retains the well-established formal conventions – dress, posture, neutral facial expression – but adds a subtle variation. Starting with a fixed photographic method, which imitates the photobooth with its similar lighting, unchanging framework and pose-taking, she multiplies the images by playing on her hairdo, her makeup and her facial expression. Available online, link in bio #3ssbookselect #tomokosawada #recruit #autoportrait #rvbbooks #3ssstudios #3standardstoppage (at New York, New York) https://www.instagram.com/p/CMiAUS0FmsA/?igshid=chss4uaclxxg
Acostado, en pijama y con mis libros en la cama, sólo me falta el cigarro para ser Suzanne Valadon en su cuarto azul. En tal condición me tienen la pandemia y la cuarentena, dos palabras que escucho todos los días y que han dejado de tener sentido. Palabras que me han transportado a un par de años atrás, cuando la vida para mí no tenía sentido, ni siquiera para salir de la cama. A los 19 años aprendí la diferencia entre pandemia y epidemia, eran los tiempos de la influenza. Ahora escucho en las noticias que el término cuarentena alude a los cuarenta días que tardan los bubones de la peste negra en aparecer. Encuentro que la situación entre mis contactos de instagram, los que han podido permanecer en casa y dedicarse al confinamiento, es la misma, pero emplean como herramientas para seguir vigentes a las selfies, un invento que desde el 2006 nos legaron Paris Hilton y Britney Spears.
Tengo en algún lado un libro de “500 autorretratos”. La mayoría son pinturas, el compendio de imágenes lo inaugura un alto relieve egipcio del año 2350 ac. Entre autorretrato y autorretrato, quién editó el libro ha decidido introducir frases de los propios autorretratados.
De dichas frases, les haré aquí una curaduría. La primera que elijo es de una artista de la que podemos decir dedicó algo de su trabajo a la propia imagen: Frida Kahlo; me parece adecuada y logra enmarcar la producción visual que hacemos en nuestros instagrams: “Ahí les dejo mi retrato, pa' que me tengan presente, todos los días y las noches, que de ustedes yo me ausente”. Otro que también habrá hecho algunos autorretratos es Barkley I. Hendricks quién dice algo así refiriéndose a su propia imagen: “No me fascinaba tanto como a Rembrandt ni me deprimía tanto como a Van Gogh. Sin embargo, no pude resistir, algunas veces, a verme como sujeto de representación”. La siguiente cita prefiero conservarla en su lengua original, pues siento que transmite más fuerza si mantiene la estructura en la que fue emitida, es de Nan Goldin: “In ’88 when I first came out of detox, I spent every day doing self-portraits to fit back into my own skin … to give myself courage and to fit the pieces back together”. Lo que Nan Goldin nos aconseja es que este cese de operaciones lo tomemos como un detox (desintoxicación), tomar selfies para dar cuenta de la crisis estructural a la que nos ha conducido el lema Thatcheriano there is no alternative.
“Detesto mi propia cara, y he hecho autorretratos porque no he tenido a nadie más a quién retratar”. Una de Bacon para los bajos de autoestima.
El arte y las selfies han mantenido un osado affaire me atrevo a situar su fase más tórrida en la última década, las obras de arte, curadurías y museografías son diseñadas ahora como escenarios para selfies (es una pena que por la cuarentena se haya suspendido la exposición de Bill Viola en el Ex Teresa, prometía mucho material). Sin más, en diciembre pasado, antes del inicio de este fatídico año, la pieza Comedian de Maurizio Cattelan se convirtió en el objeto perfecto para hacerse una selfie, todo el mundo corrió al espacio de Perrotin en el Convention Center de Miami Beach, fue el suceso. Y los que no se encontraban en Miami, gracias a la democrática construcción de la pieza, pudieron reproducirla en su pared. Más aún, si no había plátanos en casa podías acudir al filtro en instagram para aparecer junto a la obra. Como vemos, filtros de instagram hay de todo y para todos, ayudan a descargar el deseo de novedad, de no ser repetitivos en poses y fondos. Obviamente el más aventajado será aquel que haya seguido algunas temporadas de America's Next Top Model.
Hay otro libro de autorretratos que no tengo pero que deseo desde hace tiempo, se llama Selfish, su autora es la socialité Kim Kardashian, ¿habrá título más genial?
Me parece importante no confundir la producción de selfies con narcisismo, pues el autor ha dejado de ser su imagen. Esta última se ha convertido en un objeto explotable por el sujeto, una disociación esquizofrénica en donde la imagen se vuelve un recurso más, ya no es el ser, sino su posibilidad de vigencia. Lo que se ve, no es ya lo que se es. Basados en este criterio ¿Que diferencia el trabajo de Kim Kardashian al de Tomoko Sawada o Juan Pablo Echeverri? Para finalizar, les hago un llamado para emplear las selfies como método de fuga ante la crisis, ya que cuando Britney Spears y Van Gogh tuvieron crisis existenciales, una se rapó y el otro se cortó la oreja.