Cierra los ojos, no digas nada, deja que tus manos toquen, sientan, lean mi piel como un ciego lo hace en Braille; estamos a un poema de que te bese el alma, de que te acaricie el corazón, de que enamore tu mente.
Cierra los ojos y déjate llevar por este mágico momento, vuela sigiloso por el relieve de mi dermis y dale alas a tus deseos, que sobrevuelen los besos, levite la pasión... Deja que la tentación nos gane y hagamos de esta entrega un poemario de amor.
Leregi Renga


















