#transgeniczero #metacodex "Por el eje sube el MACHI, nuestra voz, y por el eje baja el FFILEU, el Espíritu de Sabiduría, hasta el centro de nuestro mundo, allí donde un día, tal vez, se encontrarán la gente del sur con la del norte, la del oriente con la del poniente. Porque sólo en el espíritu de la sabiduría sabrán reconocerse, sólo ahí el agua se hermana con el fuego..." (La selva fría y sagrada. Miguel Laborde D.) "El rehue está conformado generalmente de siete escalones, los cuales la machi (sacerdotisa mapuche) va subiendo mientras canta y golpea el kultrún (tambor ceremonial). Tal proceso es un acercamiento al mundo celestial. Es interesante confrontar estos datos con lo que señala Guénon respecto a la iniciación mithraica: "así, especialmente en los misterios de Mithra, la escala tenía siete peldaños puestos en relación con los siete planetas, y, según se dice, hechos de los metales correspondientes respectivamente a aquéllos; el recorrido de tales peldaños figuraba el de otros tantos grados de iniciación" En algunas ocasiones, se compone de cuatro peldaños. En este caso, el rehue se identifica con la mítica montaña Threng -Threng, de la cual se dice que reposa sobre cuatro cerros. Esta montaña desempeña una labor fundamental en cuanto a la salvación de los hombres. Se cree que la montaña, se levantará de las aguas, luego del diluvio, y en ella se protegerán los "siete elegidos". Anotamos de paso, que otra vez se vuelve al número siete que desempeñará un papel primordial para los antiguos. Se ha hecho notar por algunos autores que cada escalón representa un mundo, bueno o malo, o neutro (en el caso de nuestro mundo). El primero y tercero tienen características negativas; el segundo, nuestra tierra es neutro (puede ser bueno o malo); los otros cuatro son positivos. Finalmente, es conveniente indicar que el rehue también dice relación con otro símbolo axial: la montaña . Otro punto que es interesante destacar en el análisis de este símbolo es su aspecto antropomorfo. Así, el rehue es un árbol con forma humana, en cuya cúspide hallamos un rostro. Fácil es interpretar lo anterior como expresión del Hombre Primordial, el Adam Kadmon de los kabbali













