Sus uñas acrílicas golpeaban rítmicamente la copa de champaña que sostenía delicadamente entre los dedos, alternando la vista entre la televisión y la pantalla de su celular, donde diferentes historias de snapchat aparecían y desaparecían con la misma rapidez con la que dejaba de importarle lo que aparecía en ellas. Todas le daban lo mismo, excepto la de su mejor amiga. Esa se había encargado de verla ya un par de veces. Por eso tal vez le extrañó oír la puerta del departamento abrirse, ya que no estaba esperando a nadie: era su noche para relajarse. “ ¿Poppy? ¿Qué estás haciendo aquí? ” inquirió, enmascarando su sorpresa y, honestamente, su alivio. “ ¿No estabas divirtiéndote tanto? ” ladeó la cabeza, como lo haría para fingir inocencia si no estuviera segura de que la contraria comprendería que no había nada de inocente en ello. ( @troublcs )