{ Hola, yo molestando de nuevo /o/ Quiero más conexiones para mi niña, así que aquí les dejo la lista por si están interesados c: Pueden darle like a la publicación o mandarme un mensajito para que nos pongamos de acuerdo *deja mucho amor* }
seen from Ireland
seen from United Kingdom
seen from China

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Sweden
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from Egypt

seen from United Kingdom
seen from Egypt
seen from Germany
seen from China

seen from Indonesia
seen from Egypt

seen from Malaysia
{ Hola, yo molestando de nuevo /o/ Quiero más conexiones para mi niña, así que aquí les dejo la lista por si están interesados c: Pueden darle like a la publicación o mandarme un mensajito para que nos pongamos de acuerdo *deja mucho amor* }
hi canada.
Shane había tenido un campeonato de Mario Kart a última hora y como fan de ese juego no pudo negarse a participar, razón por la cual no pudo ir con los demás a Mexico, pero de alguna manera se las arreglo para que su manager lo dejara tomar un vuelo hacia Canada una vez todo acabo, se moría por ver a todo el mundo y traía una maleta llena de video juegos y cerveza americana para la ocasión. – The Law is in the house, mates.–Exclamo una vez estuvo en el pasillo donde se encontraban las habitaciones de sus compañeros de reality, con su polera de Luigi y su beanie rosado de la princesa Peach no sentía vergüenza de ser un friki de pies a cabeza, dejo su maleta caer. –¿Quién esta listo para una tarde ultra friki de videojuegos y cerveza?
Filtro
El viaje a Canadá había resultado interesante en el modo de que podrían despejarse de los climas a los que estaban acostumbrados, por eso no se negó a asistir al lugar además de que seguro algún buen plan podría salir de ahí. Lo primero que hizo fue detenerse un poco ante aquél “hotel” que les serviría de hospedaje pero era algo bastante lamentable saber que todo el cast había asistido así que no dudó en mostrar su sentir y acercarse a una persona mientras sacaba su teléfono móvil de manera rápida — ¿Te importaría tomarte una foto conmigo para mi Instagram? Ya sabes, soy el lider de las redes sociales— Pero antes de continuar echó un vistazo de arriba a abajo para ver a quién le ofrecía tal trato — Aunque luces como un vagabundo sin hogar, gordo como un niño que traga hamburguesas a diario y pálido como una mujer embarazada recién parida aunque podemos usar el filtro Nashville que seguro te quita esa horrenda cara ¿Qué dices? —
.
Estaba parada frente a un lago que, suponía, estaba casi congelado. Lo que tenía en mente era una de esas cosas que tenía ganas de hacer desde hace mucho tiempo, y esperaba no hacerlo sola. --Te reto a nadar en el lago en ropa interior-- sonrió con malicia.
“¿Quieres café? ¿O panqueques con jarabe de arce?” preguntó una Amanda escondida entre un montón de mantas y su beanie favorito, hecha un ovillo en el sofá. Después de haber pasado gran parte de su tarde en la nieve, se ocultó en su habitación y dio inicio a su tradición de días algo fríos: Abrigarse de la forma más ridícula existente, y atiborrarse con comida y algo caliente.
“Esta bien, un pie después del otro, un pie después del otro, Caiomhe, no es tan difícil, no eres tan tan inútil” murmuraba temblorosa para si misma mientras caminaba sobre las veredas congeladas, abrazándose a si misma por las afueras del hotel, luego de haber buscado por su cuenta una de las tantas casas de chocolates famosas que había en el lugar. Se le había antojado y estaba cansada de tener que pedirle a todos que le llevaran algo cuando tenía dos piernas perfectas para moverse y no era como si fuese una lisiada, solo tenía cuatro meses.
Era temprano en la mañana, por lo que había aprovechado la oportunidad de haber madrugado para pedirse un chocolate caliente para él y para la madre de su futuro hijo. Media hora había pasado y no había señales del servicio con su tibia bebida, por lo que molesto había bajado a la cafetería en nada más que un boxer, incluso andaba descalzo. Llegó a toda prisa cuando sus ojos dieron con unos orbes conocidos que permanecían mirándolo. Rodó los ojos y sonrió con un toque cínico. —¿Disfrutas del show, ah?— Alzó su remera y se acercó a la persona que le miraba con ojos juzgadores, regalando así una sonrisa torcida y burlona.
--¡Vamos, vamos!-- animó por enésima vez mientras sus patines se deslizaban por el hielo. De alguna forma, había logrado convencer a unos cuantos de sus compañeros de que lo acompañaran a la pista de hielo situada frente al hotel. Tal vez se debía al hecho de que después de varias semanas por fin se encontraba de vuelta en su país natal, pero fuera lo que fuera, se le podía ver más entusiasmado de lo normal. Sin borrar la divertida sonrisa de sus labios, tomó la mano de uno de sus compañeros y lo jaló hacía el hielo. --No va a pasar nada. Sí te caes prometo ayudarte a ponerte de vuelta en pie.--