“Dime que no te los has imaginado de esa manera tan solo una vez” contestó en voz suave, mirando al muchacho con ojos plagados de diversión a pesar de que estos también se mostraban ligeramente cansados. “No quiero sonar como una… loca paranóica pero… no se si me sentiría tan bien dejándolos todavía, son, son tan chiquitos aún” susurró, pasando uno de sus dedos por la mejilla de la menor. “Pero… si tu quieres puedes ir a… no sé, si tu quieres puedes salir” agregó, subiendo los ojos hasta su novio y el padre de sus hijos. Caiomhe no quería pensar que tenía encerrado al joven para acompañarla a cuidar de los menores, si, también eran sus hijos, pero de alguna forma se sentía mal cuando lo veía pasar todo el día junto a ella, como si estuviese arruinando parte de su juventud. “¿Cazar cangrejos en la playa?” una de sus cejas se arqueó. “Tienes tanta mala suerte que seguramente uno tendría agarrándote un dedo… o peor” susurró, arrugando sus ojos con humor. “Has sido un hombre lobo quizás toda tu existencia… “ contestó, sin dar respuesta directa de lo que había preguntado. “Y todavía no te he hecho cortar esos rulos locos que tienes por ahí, algo debe agradarme” terminó por decir, volviendo a sonreír.
Apretó sus labios recordando todo excepto verlos de esa manera, pero sin duda ahora lo tendría en su mente cada vez que los viera. “La verdad no, creo que he madurado.” Contestó queriendo hacer su voz más profunda y arqueando una ceja. “No, no, lo sé. Yo estoy igual. Honestamente no quiero separarme de ellos, de hecho no quiero que se vayan nunca, quiero estar aquí con ellos todo el día.” Confesó acercándose a la silueta de su novia recostada en la cama, deslizándose por el colchón hasta estar a su lado, recostado. Besó la frente de la castaña y pasó su mano por la pequeña cabeza de la bebé. “¿Qué de que hablas? Soy el mejor cazando cangrejos, y peces y ya sabes... Animales.” Frunció el entrecejo de manera divertida mientras hacía una morisqueta exagerada. “Son mi encanto, admítelo, te enamoraste de mi por ellos.” Agregó con una sonrisa enorme.
















