en las últimas líneas de la dedicatoria de su trabajo de fin de grado escribió: ...a mis padres que me dieron la vida. A Enrique, a Philippe y a mis amigos de la carrera que me escucharon y aconsejaron largas horas. Con cariño, esto es vuestro. y debajo, una pequeña cita de un bailarín ruso que ya nadie recuerda, probablemente el mejor de la historia, pero eso ya al mundo no le concierne. Reza estas palabras: fui alguien.











