Las personas somos únicas, intransferibles, maravillosas... Así mismo, nuestra alma es, y en ella hay música, hay una melodía que nos hace especiales, seres de luz y de oscuridad, de risa y llanto, de dicha y enojo, somos ying y yang, tenemos nuestras propias notas musicales y vibramos en armonía y en una misma frecuencia.
Así que cuando te acercas a alguien y te sientes atraído, estás escuchando esa canción que se une y hace conjunto contigo, cómo en una orquesta lista para interpretar una sinfonía. Eres la sintonía perfecta para esa gente con la que te cruzas.
Leregi Renga



















