Gracias por sus comentarios. Son los que me hacen querer seguir escribiendo.Creo que les debería decir que probablemente el fic tengo 6 o 7 capítulos.
Por cierto, si algunos de mis lectores shippea Kallura, hay un pequeño regalo para ustedes al final del capitulo.... okey, basta de spoilers, me voy a callar.
Espero que lo disfruten!
Keith se negó a explicarle en detalle a lo que se refería con eso del “futuro” hasta no llegar a la terraza del Garrison. Según él, necesitaban estar completamente solos. Personalmente, Pidge encontraba toda la situación un tanto melodramática. Su amigo siempre había sido un poco misterioso, pero esto ya era demasiado.
Al llegar, una ola de nostalgia la sacudió de pies a cabeza. El sol brillaba con intensidad, y desde allí arriba se podía observar todo el cuartel. Era una mañana bellísima. Sin embargo Pidge no podía dejar de pensar en todas las noches que había pasado allí arriba, intentando contactar a su padre y a Matt. Pero más que nada, no podía dejar de recodar una noche en particular.
-Voltron.- Murmuró sin ser cociente de que la palabra se le había escurrido de los labios hasta que Keith le dedico una mirada confundida. –Aquí fue donde… cuando… -Pidge señaló a su alrededor, observándolo todo, eh intentando buscar las palabras adecuadas para describir algo tan sencillo pero a la vez tan monumentalmente importante en su vida. –Desde aquí vimos a Shiro.
-¿Te refieres a esa noche?
Pidge asintió con la mirada aún perdida en la preciosa vista que el techo del Garrison ofrecía. Tenía quince años cuando Lance y Hunk aparecieron de improvisto, presionándola a que dijera la verdad sobre sus escapes nocturnos. La línea de tiempo estaba hecha un desastre. En años terrestres ella tenía diecinueve años, pero biológicamente eran solo diecisiete. De una forma u de otra, parecían décadas las que la separaba de aquella Pidge solitaria que buscaba las respuestas sobre la desaparición de su familia en las estrellas.
-Como sea.- Prosiguió la muchacha, haciendo su mayor esfuerzo para apartar los recuerdos de su mente. -¿Qué me tenías que decir?
Keith pareció también volver en sí luego de escuchar la voz de su amiga. Aclarándose la garganta, tomo asiento donde una vez Pidge también se había sentado con sus audífonos y su computadora. El joven le pidió en silencio que lo imitase, y ella accedió, aun sumamente confundida.
-Esto me está empezando a asustar Keith. –Comentó con una sonrisa, pero su declaración era genuina.
-Lamento el misterio. La verdad es que… no sé si es correcto que te cuente.
-¿Contarme qué? Vamos, ya puedes parar con todo el misterio.- Pidge lo codeó, para internar animarlo, pero el rostro de Keith se mantenía tenso. Sin dudas su mente estaba trabajando a toda potencia en aquellos momentos. Si se concentraba podía ver el humo saliendo de sus orejas.
-¿Recuerdas el abismo quántico?
Por algún motivo el muchacho no había podido mantener contacto visual desde que iniciaron aquella conversación y Pidge no sabía cómo tomarlo.
-Claro. Estuviste dos años con tu madre y un lobo cósmico viajando sobre el lomo de una ballena. Es algo difícil de olvidar. –Respondió con rapidez la chica, y cuando el silencio le siguió a su explicación, su cerebro también se puso en marcha.-Un momento… ¿Dijiste que querías hablar de mi futuro?
Esta vez Keith apretó los puños disimuladamente y su mirada se focalizo aún más en el paisaje frente a ellos.
-Es una mala idea.- Pidge estaba bastante segura de que su amigo estaba hablando consigo mismo.
-Tú me viste allí ¿Cierto?-La respuesta era obvia, pero la chica se estaba desesperando por extraer más información de su ex líder.
-Mi madre y yo acordamos no decir nada, para evitar cualquier cambio en esta realidad. –Explicó el muchacho y finalmente se volteó para verla a los ojos.- Pero…sí. Te vi en mis visiones.
-¿Por qué me lo estás diciendo? ¿Acaso voy a morir o algo así?
-¡No! No, no es eso. –Keith negó violentamente, como si la mera idea lo perturbara demasiado como para tenerla en su mente.
-Entonces no quiero escuchar.
Sin decir otra palabra, Pidge se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta. No solo había crecido viendo películas de ciencia ficción en donde meterse con el tiempo traía siempre horrendas consecuencias, sino que además sabía demasiado de realidades alternas y del universo en general como para entender que aquellas películas de hecho se quedaban cortas... Pero sobre todas las cosas, no le apetecía hablar con Keith de eso. Saber que él poseía toda esa información de ella y de los demás era perturbador como mínimo.
-¡Pidge vuelve acá!
-Ya no eres el líder, Keith.- Le contestó la chica dándose la vuelta por unos segundos para encogerse los hombros, pero sin detener su paso. Sin embargo nadie podía negar que la tenacidad fuera uno de los rasgos principales de Keith.
-Es sobre Lance.
Sus pies se detuvieron casi por instinto. Maldición. ¿Acaso a esto se había reducido? ¿A paralizarse cada vez que oía su nombre? Pidge cerró los ojos con fuerza y se maldijo para sus adentros. Realmente había caído bajo.
-¿Qué hay con Lance?-Peguntó intentando disimular las emociones mezcladas que tenía al hablar del tema.
-¿Puedes al menos mirarme a la cara? Hablar con tu espalda es un poco…
Pidge gruñó y no pudo evitar poner los ojos en blanco. Aun así, accedió a la petición de Keith y se volteó de brazos cruzados, con una actitud innecesariamente desafiante. El muchacho parecía tener una expresión de hastio ante aquella reacción tan infantil, pero a ella no podía importarle menos. Sentía que Keith había, aunque involuntariamente, traspasado un límite. Era como si su privacidad hubiera sido extraña y retorcidamente violada.
-Solo dilo de una vez. ¿Qué ocurre con…?
-Estas enamorada de él.
Aquella declaración tan brutalmente honesta, muy al estilo de Keith, dejó a Pidge en shock. Sus ojos se agrandaron y sintió como una tos nerviosa subía por su garganta ¿Ese calor en las mejillas significaba que se estaba sonrojando? ¡Patético! La peor parte era seguramente tener que observar como su amigo no se inmutaba en lo absoluto…. que descaro.
-Tú… No puedo creer que… ¿Sabes qué? No me apetece charlar de esto contigo. Si no es algo de vida o muerte no menciones tus vacaciones por el abismo quantico otra vez por favor.
Con una presión, ya lamentablemente conocida, en su pecho, y la cabeza a punto de explotarle, la muchacha pretendió irse por una segunda vez, pero tal como en el primer intento, Keith la detuvo.
-¿Cuánto tiempo crees que pase antes de que alguien más se dé cuenta?
Y allí iba otra vez, siendo una estúpida con miedo a que su diminuto, insignificante y molesto enamoramiento fuera descubierto por alguien más. Era tan injusto. Nadie estaba exigiéndoles a Lance y Allura que hicieran publica su relación ¿Por qué Keith tenía que torturarla a ella? ¿Qué acaso no tenía otras cosas más interesantes hacer? ¿Cómo tele trasportarse a través del planeta con su lobo espacial?
Pidge se volteó y lo fulminó con una mirada asesina.
-Okey. Quizás yo no lo deduje hasta que literalmente vi el futuro… Pero es solo cuestión de tiempo para que alguien más empático se percate. Alguien como Hunk… O hasta el mismo Lance.
Pidge desvió la mirada. Pensar en que Lance pudiera enterarse resultaba escalofriante., y por algún motivo la haría sentirse aún peor consigo misma. Los sentimientos la desbordaban y quizás era tiempo de admitir que por más que hubiera llorado aquella noche, los celos y la angustia se mezclaban cada vez que veía a Allura y Lance juntos. Pero aun así… aun así la mera idea de interponerse entre ellos parecía algo inimaginable.
-Tú ganas.
Derrotada, Pidge volvió junto a Keith y se sentó a su lado, abrazando sus piernas. El muchacho parecía conforme consigo mismo. Hacerla cambiar de parecer era una tarea ciertamente desafiante.
-La razón por la que quiero contarte es porque cada vez que te veo estás peor.
-Oh, gracias Keith. Qué lindo de tu parte.
-Pidge.- El tono duro en su voz la hizo sentir como cuando Matt se enojaba con ella. Era molesto, pero también un tanto refrescante. Keith demostraba su preocupación de manera muy diferente a los demás. Principalmente no la dejaba caer en aquel hoyo depresivo de la autocompasión. – Solo escúchame ¿De acuerdo? Lance y Allura se harán novios en algunas semanas o meses. No lo sé con exactitud, pero será pronto.
De acuerdo. Pidge no estaba esperando eso. Sinceramente no podía saber con seguridad que le diría Keith… pero eso había sido desalmado hasta para él. ¿Acaso esa era su forma de decirle que lo superara de una vez por todas? ¿Qué ya no tenía sentido guardar aquellas molestas emociones?
-Genial. Eso sí que me hace sentir mejor.-Intentó espolvorear un poco de su sarcasmo habitual en aquella frase, pero su ánimo estaba por los pisos, de modo que terminó sonando completamente deprimente.
-Aguarda, sé que eso sonó mal pero no terminé.- Le aseguro de prisa Keith, entendido que había comenzado con el pie izquierdo. –Allura se irá de la tierra para gobernar la colonia Alteana.
-¿De modo que se separaran? –Preguntó Pidge intentando no sonar desesperada.
-No. Ella vendrá a visitarlo regularmente.
-¿Enserio, Keith? ¡Eres el peor en estas cosas!-Pidge alzó los brazos, exasperada y medito por un segundo la posibilidad de irse de allí.
-¡Maldición! Okey, okey. Déjame intentarlo otra vez. –El ex líder de Voltron respiró profundo y se concentró. Pidge lo observó en silencio sintiendo, muy dentro suyo, empatía por él. Despues de todo, ella también tenía problemas para conectar de manera emocional. –De acuerdo. Aquí va… por favor no enloquezcas cuando te lo diga.
La única reacción que recibió por parte de Pidge fueron unos ojos en blanco llenos de exasperación. Tomando eso como una respuesta afirmativa, Keith prosiguió.
-Mientras Allura esté en la colonia…Lance y tú se besaran…. ¡Antes de que enloquezcas déjame decirte, no se el contexto! Y tampoco es como si hubiera disfrutado ver esas cosas. Sé que debe ser raro que yo haya presencia….
-Lance…y yo… ¿Nos… nos…?
Se produjo un cortocircuito de magnitudes masivas dentro del cerebro de Pidge. Las palabras, en teoría, tenían sentido… pero en otro nivel más profundo ¡¿De qué rayos estaba hablando Keith?! No tenía ninguna clase de lógica. ¿Por qué harían algo como eso? Lance jamás había demostrado tener sentimientos por ella. Pero había algo más perturbador aún…
-Pidge, ¿Te encuentras bie…?
-¿Lance y Allura seguían juntos cuando… eso paso? O mejor dicho pasará… es confuso. Y la verdad es que no puedo creer que Lance y yo… Quiero decir ¡No tiene sentido, Keith! ¿Estás seguro de que…?
-Primero. Respira. – Le rogó su amigo, inhalando y exhalando exageradamente para que Pidge lo imitara.- Segundo estaban tomándose un tiempo.
Eso abría toda una gama de nuevas y diversas de preguntas. ¿Por qué se estaban tomando un tiempo? ¿Aun así era correcto besar a Lance? La relación no estaba oficialmente terminada, de modo que sí, estaría mal. Pero de todas formas ¿Por qué Lance la besaría? Eso aún no tenía ningún sentido, a menos que….
-Seré su premio consuelo ¿No es así?
-¿A qué te refieres?-Keith se veía terriblemente confundido. La actitud de Pidge había pasado de un torbellino de ansiedad y emoción, a un tono de voz cargado de melancolía.
-Olvídalo… de todas formas, por más que apeste para mí… también apesta para Allura. Dos de sus mejores amigos la traicionaran. ¿Cómo puedo ser capaz de hacer algo así?
-Si sirve de algo, Allura estará bien.- Le aseguró Keith con una sonrisa a medias.
-¿Acaso no se enojará con nosotros?-Todos sabían de la benevolencia de Allura, pero aun así parecía raro que la princesa no se molestara con algo de esa magnitud.
-Bueno… eso no lo sé. Pero dentro de unos años estará bien.
-¿Unos años? ¡Eso es mucho tiempo Keith! Además ¿Cómo estás tan seguro de que estará bien? ¿Acaso la viste genuinamente feliz?
-Ella…- Keith apartó la mirada de repente, como si las imágenes de sus visiones estuvieran directamente enfrente de sus ojos. –Encontró a alguien más.
La voz de su amigo se había vuelto tan suave que Pidge tuvo que hacer un esfuerzo para oírlo.
-Oh… ¿Lo conocemos?
Fue algo casi imperceptible, pero el cuerpo de Keith se estremeció por una milésima de segundos. Sus ojos aún estaban clavados en horizonte y Pidge podía jurar haber visto un leve rubor en sus mejillas. ¿Acaso...? No. Era imposible.
-No.- Respondió finalmente Keith, y negó con vehemencia, como si intentara apartar las visiones de su mente. No era algo natural en él mentir, por lo que Pidge guardó silencio, asimilando las implicaciones de aquella extraña contestación. Era imposible. Pero… ¿Y sí…?
-Como sea.- Prosiguió Keith, mirando al cielo y tomando una gran bocanada de aire. – Creí que estaría bien decírtelo. Para que no te sigas atormentando.
Oh, Keith, ingenuo y tonto Keith. Sus palabras había causado el efecto contrario al deseado. Si algo había hecho su amigo era simplemente avivar las dudas y preocupaciones de Pidge. Lo sabía. Enterarse sobre el futuro nunca era buena idea.
-Gracias. Necesitaba oírlo- Si Keith mentía, ella también podía hacerlo.
Ambos permanecieron allí un largo rato, contemplando el bello día y sumergidos en sus pensamientos sobre el futuro. No era necesario hablar, a veces con Keith era mejor pasar el tiempo de esa forma; y si Pidge era honesta consigo misma, por más consternación que hubiera sentido luego de oír aquellas declaraciones, relajarse con su amigo, tomando un merecido aire fresco, era quizás lo mejor que podría haber hecho aquel día.
Por la noche, Pidge se arrojó a la cama y contempló las estrellas de su techo.
Lance y yo…
Inconscientemente rozó sus labios con los dedos. Jamas había besado a nadie… y ahora se preguntaba si su primer beso sería con Lance o si ya tendría experiencia para cuando el momento llegara… o dios, iba a pasar. Era un hecho. Quizás en algunos meses. Tal vez en un año… pero iba a pasar.
Un cosquilleo le atravesó el cuerpo entero.
Sí, era emocionante pero también frustrante. Su primer beso con Lance sería la confirmación de que ella era solo una segunda opción para él… y además ¿A espaldas de Allura? No importaba si luego no volvieran a hacerlo hasta que Lance rompiera definitivamente con ella. De todas formas se sentía incorrecto, y muy impropio de ellos.
Pidge se giró, mirando nuevamente aquel maldito tablero, y cerró los ojos, preguntadnos si era posible cambiar el destino; y si así era ¿Realmente quería hacerlo?
Are you really friends with the jongdaekink account?🤔
i don’t know. my relationship with lulu is REALLY complicated…..ooooiiii @jongdaekink what you think? mutuals? friends? allies? enemies? a couple that wants to kill each other all the time? acquaintances who have enough materials to blackmail each other for the rest of our lives?…..seriously. i. don’t. know.