El deporte fortalece sobre todo el sistema cardiovascular, acelera el metabolismo, evita la diabetes durante el embarazo y los dolores de espalda. Sin embargo, todo depende de la dosis justa. El máximo para una embarazada es una hora por día. Y lo mejor es entrenar de forma moderada y no de forma anaeróbica. Si la frecuencia cardíaca es muy alta, el cuerpo toma oxígeno de los órganos. Lo mejor es usar un reloj que tome el pulso durante el ejercicio. Otra forma de controlarlo es tratar de hablar mientras se ejercita: si es posible, aún se está en terreno seguro.