Claudia Zuazo
“De Mí” (2026)
Es 11 de abril de 2026. Sala Siroco (Madrid)
Claudia Zuazo levanta la persiana de la ventana que separa el camerino del espacio escénico de la sala y que la oculta del público. Se acerca al cristal, se aproxima al mundo que aguarda expectante, y comienza a señalar distintas partes del escenario, al tiempo que da indicaciones a su banda.
Los músicos que la acompañan en la presentación del que será su primer disco en solitario, y que verá la luz poco más de un mes después, el 20 de mayo, son enormes profesionales de la escena musical actual, sus escuderos, los "zuazitos", muchos de los cuales han estado presentes también durante las sesiones de grabación del disco.
Marina Arceiz al bajo, Beto Rojo a las percusiones, Luis Von Kobbe a la batería, Carlos M. Negrete a la guitarra eléctrica, Guiem Rigo a los sintes y Hernán Grecco Ferrari a los teclados.
Esta joven artista, músico, compositora y productora influenciada por artistas como Weyes Blood, Christina Rosenvinge o Núria Graham, alcanza la plenitud en este momento, no por casualidad, sino como fruto de un intenso viaje musical y emocional experimentado en los últimos años, pues su discurso no se entendería de otra manera, las dos variables van de la mano.
Musicalmente, Claudia tiene una formación clásica en piano, pero además ha participado desde muy joven de forma activa en innumerables grupos de música en los que además del piano o los teclados también toca la guitarra eléctrica, canta у compone.
Desde los primeros y seminales Afternoon Hound Dog, en los que hacía las veces de teclista, lanzando lisérgicas y pantanosas melodías, que acompañaban al blues cavernoso de Carlos M. Negrete a la cabeza de unos furiosos Bad Seeds alicantinos, que reivindicaban su tierra como carta de presentación, hasta Muro María con su punk-garaje-rock, en los que pasa a primera fila defendiendo las canciones en su propia voz, tocando ya la guitarra eléctrica con parte de la formación de la banda anterior.
De todos es conocido su pertenencia a los populares y exitosos Niña Polaca donde actualmente toca los teclados. Menos conocido, pero tremendamente interesante también una de sus formaciones paralelas, Vez Era, dream-pop atmosférico, minimalismo electrónico-analógico, un súper grupo que incluye miembros de otras formaciones de prestigio como por ejemplo Cora Yako o RUVENRUVEN (responsable también de parte de la grabación del disco) y que avisan en su declaración de intenciones que el motivo de su existencia es la creación y la experimentación musical. Sin estrategias, su único motor es la necesidad de crear algo atemporal.
En medio de todo este contexto musical surge "De Mí" el primer trabajo en solitario de Claudia Zuazo. De su puño y letra, de su corazón y de sus vivencias. El componente emocional del viaje, que la ha llevado hasta aqui. Un concienzudo, exhaustivo y minimalista trabajo de orfebrería musical (y literario, ojo a las letras), elaborado durante varios años, en los que las canciones han ido creciendo sin prisa, alimentadas y guiadas por la hoja de ruta que Claudia se había fijado desde hace años atrás al manifestar siempre su interés y su voluntad de poder publicar aquellas canciones que emanaban directamente de ella sin más intermediarios.
Un trabajo en el que la artista recorre los recovecos de una relación tras la pérdida, hablando de la aceptación del dolor, de la superación, pero también de encontrarse a sí mismo y de valorarse y amarse por encima de las demás cosas que la rodean, y también de encontrar las fuerzas y la confianza para volver a exponerse, recomponerse y atreverse a amar de nuevo.
"La Linea" fue el primer adelanto, que nos dejó desamparados, por la intensidad del tema, por la delicada voz de Claudia, arropada por unos arreglos magistrales, que navegan por todo el álbum, por el tema que se trata de fondo, el desamor hacia esa persona que ya no está, con ese épico y tremendo momento final que va a pasar a la historia de la canciones de amor, o en este caso, de desamor /No me sirven las canciones de amor, lo nuestro no cabe en unos versos/.
En el segundo single, "Mejor”, se va asimilando la pérdida /No hay nada que temer. Deja que el tiempo sea el que decida/ pero centrándose en uno mismo, queriéndose por encima de todas las cosas /Quisiera ser mejor. Pero al final no me importa nadie más que yo/. La canción va quebrándose en cada melodía hasta que estalla en una explosión final de coros y punteos de guitarra que cierra radiantemente la canción.
"De Mí”, la canción que da título al disco, y que brilla intensamente en cada escucha, es el tercer single interpretado junto a Anouck (Anouck the band) y que narra la forma, o el intento de sobreponerse a la ruptura /Y ahora estoy sin cielo, sin luna, sin ti. Son palabras que nunca me van oír decir/ El bello juego de voces entre Claudia y Anouck, cómo una va contestando a la frase de la otra, el contraste entre los dos tipos de voces, da fe de la complicidad y la amistad incondicional de las dos artistas.
Por último, el cuarto adelanto, justo antes de la publicación del álbum, "Ahora que estás" compuesta por Carlos M. Negrete, es la canción de la reconciliación, de la vuelta, de la mirada puesta en un horizonte esperanzador /Ahora solo quiero ser feliz/.
Desde que el dia 20 de mayo tuvimos la suerte de poder comenzar a escuchar el disco al completo, en cada escucha el álbum no ha parado de crecer. Las canciones ya conocidas conviven a la perfección con las nuevas.
"Casiopea" la gran W del firmamento, madre de Andrómeda, la primera canción del disco y la ultima que fue compuesta, es la intro perfecta tanto para el álbum, como para los conciertas /Podré mover toda la oscuridad y hacerle hueco a lo bueno que viene detrás/.
En "Christina", Claudia se confiesa metafóricamente con una de sus artistas de referencia, se encomienda e invoca a su madre musical (una de ellas) y le plantea las dudas, las inquietudes que la atenazan y que no la dejan vivir /Dame todas las respuestas o no/ Necesita respuestas pero realmente no sabe si quiera si debería tenerlas o incluso quererlas. ¿Qué debe hacer? Quizá la canción más interesante de todo el repertorio, musical y estilísticamente hablando, con esos brillantes arreglos que hacen que la canción gire continuamente.
"Yo sólo miento" una canción compuesta en 2021 sobre la misma persona con la que se produjo la ruptura y luego regresaron. Al escuchar la intro de la canción es inevitable pensar en "Lovin’ You" de Minnie Riperton, que de hecho fue una de las versiones que la banda tocó en el concierto de Siroco como introducción a este tema.
En el álbum resuenan ecos de Catherine Howe, Linda Perhacs, Joni Mitchell o Carole King. Basandose en los sonidos y las melodías de finales de los 60 y principio de los 70 Claudia consigue crear un lenguaje propio, capturando esas propias sonoridades, llevándolas a su terreno, y haciéndolas suyas gracias al prodigio de su voz que lo impregna todo.
Portento de portada del disco por Vicente Soler que junto con Anouck son los responsables del equipo artistico encargados de realizar parte de los videos.
El concierto que grabaron recientemente para "Los conciertos de Radio 3” muestra a una banda en estado de gracia, con una Claudia en primera linea, concentrada, mirada profunda a cámara, arropada por los teclados a ambos lados, una segunda línea con el bajo y la guitarra solista, y finalmente las baterías y percusiones al fondo, listos para echarse a la carretera y poder defender "De Mí” en todas las salas.
Claudia tiene una voz poliédrica, de infinitos matices. La potencia de su voz en Muro María. La sensibilidad y la bella fragilidad de la voz a punto de quebrarse en Vez Era. El dominio y la técnica en "De Mí". Inspiración eterna, evolución contínua.
Si son necesarios dos puntos para trazar una línea recta, con las canciones de este disco, las primeras de su carrera en solitario, Claudia proyecta una línea infinita, un mapa a seguir que nos adentra en la constelación Zuazo, una gran estela en el firmamento musical actual.
Las emociones, los sentimientos y anhelos gestados en el interior de esta artista durante todo este tiempo, que nos llegan en forma de canciones, de poemas musicales, y que nos acompañarán ya toda la vida.
Ni distancia, ni tiempo.
Gigante, imposible ponerle nombre.
Puedes escuchar su disco en el siguiente enlace:
Claudia Zuazo “De Mí”











