“La amistad es un sentimiento más noble que el amor, pues permite que el objeto de ella se divida en otros afectos, cuando el amor tiene intrínsecos los celos, y no admite rivalidad. Yo podría soportar, aunque no sin dolor, que murieran todos mis amores, pero enloquecería si murieran todos mis amigos. A algunos de ellos no los frecuento, me basta saber que existen. Esta mera condición me llena de coraje para seguir al frente de la vida... Y las veces en que los frecuento, noto que ellos no tiene noción de cómo me son necesarios, de cómo son indispensables a mi equilibrio vital, porque ellos son parte del mundo que yo, trémulamente, construí y se tornaron en fundamentos de mi encanto por la vida. Si uno de ellos muriera, yo quedaría torcido para un lado. ¡Si todos ellos murieran, yo quedaría torcido para un lado!. ¡Si todos ellos murieran yo me desmoronaría! Es por ello que, sin que ellos lo sepan, yo rezo por su vida. Cuando viajo y estoy delante de lugares maravillosos, me cae alguna lágrima porque no están junto a mí, compartiendo aquel placer”
Vinicius de Morais, Carta a mis amigos.












