Cuando conoces a alguien esperas que sea diferente a eso con lo que ya convives, yo, primero observo lo que tengo delante, la razón inicial de esto, es que puedes quedarte con eso o seguir un poco más adelante, conocer o pretender conocer algo más de esa persona a la que desde el principio le llamas “amigo”; sostienes una amistad que verdaderamente es algo sin sentido, al hablarle, saludar cuando pasas por su lado o solamente sonreír desde lejos, eso dejémoselos a los ex’s, me molesta muchísimo que existan personas que porqué te ha visto una vez ya creen saber hasta que puta te cogiste ayer en la tarde, o bueno, cual es el nombre de tu gato, o… si tienes o no, la razón de que el gato exista y viva contigo, en fin, ya creo que entendieron el punto..
La vaina es que yo espero, al conocer a distintas personas un día determinado es que a medida de que vaya pasando el tiempo se pueda ir recolectando buenos momentos, nuevos conocimientos, aprender de sus errores y ellos de los míos, que hablemos con verdad siempre, nunca maquillar las cosas para que suene menos cruel, porque ese es el motivo de la amistad; sentirse bien con esa persona, disfrutar, reír, contarle después quizá, con quien y a quien quieres cogerte, hablar, escuchar, con la sinceridad a disposición, estar ahí para todo, empezando en la tristeza, terminando en la alegría, desde decirle a mamá que estás a su junto así estés cogiendo con alguien en un motel cualquiera, o llevarte papel al baño cuando simplemente se acabe; finalmente diré que la confianza se gana, el tiempo no lo podemos comprar y definitivamente la amistad y el amor vienen y van, pero hasta para ello hay excepciones.