Promp! Niall romance en número 3 y que trate sobre el tour. Graciass
Hola! Espero que te guste tu prompt, creo que es de los más bonitos que he escrito jijiji amo a Niall bye
3. Romance - “No voy a ir a ningún lado.”
Palabras: 767
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Después de largos meses, Niall por fin regresaba a casa. A pesar de que en algunas semanas estuviste con él, las últimas fechas de la gira tuviste que regresar al trabajo y la escuela, haciendo la distancia mucho más difícil al llegar a casa después de un largo día y encontrarte con el silencio que la invadía. No estaba su guitarra sonando al fondo, o el golf en la televisión, o un mensaje diciendo que llegaría más tarde con la cena. Estabas tu y las sobras de comida que te esperaban en el refrigerador.
Pero esa noche era diferente. Niall llegaría a casa. No te importaba esperar hasta la madrugada, no te importaba no haber dormido nada al día siguiente, porque Niall estaría ahí para acompañarte en tu falta de sueño.
El reloj marcaba las 7:02 p.m. cuando te subes al coche y comienzas tu trayecto a casa. Solo siete horas más, te dices a ti misma al prender el motor. El álbum de Niall sonaba al fondo. Tenías planeada una gran bienvenida para Niall. Adornos, globos, un pastel y vino encabezaban la lista de compras al llegar al supermercado. Sabes que el jetlag hace que el estómago de tu novio se sienta vacío, y helado y papitas se cuelan también a tus compras. Son las 8:15 cuando sales del supermercado, lo posible por hacer más tiempo ahí dentro lo hiciste, pero no había sido suficiente. Cinco horas y 45 minutos. ¿Qué ibas a hacer en todo ese tiempo?
Las calles están vacías a esa hora, en pocos minutos estás en casa con las manos llenas por las compras que acababas de hacer. “Ugh, qué tonta.” Murmuras hacia ti al darte cuenta que no podías tomar la llave de la puerta principal. Extrañabas el par de brazos adicionales en esos momentos, incluso los comentarios sarcásticos que hacía. Muy brillante, amor. Hubiera dicho Niall, para después buscar su llave y abrir la puerta.
Finalmente lo logras. A penas quitas el seguro la puerta se abre y puedes volver a tomar las bolsas. Con el hombro abres la puerta, y en cuanto logras abrirla por completo te congelas.
Velas.
Hay velas en cada superficie visible desde donde estás parada. Velas de todos tamaños y colores. ¿Pero cómo? No podía ser posible. El avión no llevaba ni siquiera 3 horas de vuelo. ¿Le habría pagado a alguien? Eso debía ser, alguna broma de mal gusto.
Cierras la puerta con el pie antes de continuar cuidadosamente tu camino a la cocina. Das un par de pasos y tu cerebro se desconecta. No puedes mover un músculo. No puedes parpadear pero tampoco crees que lo que sea que está frente a ti sea real.
“Sorpresa.” Su voz. Más hermosa que en cualquier otro día de tu vida. Su voz llena tus oídos al mismo tiempo que tus ojos de lágrimas.
“Niall...” Aún sin moverte, dices su nombre solo para tratar de entender que lo que pasa no es un sueño. Al darte cuenta que no lo es, las bolsas que tenías en las manos caen al suelo y tus pies aceleran el paso para llegar a él. “Estás aquí.” Tu voz se corta al hablar cuando puedes sentir su cuello entre tus brazos, rodeándolo con éstos mientras los suyos abrazan tu cintura.
“No pude esperar más.” Escuchas lágrimas también en su voz, y ambos ríen un poco al darse cuenta. Después de un par de minutos te separas para ver su rostro, aún sin poder creer que está aquí. “¿Cuándo?” Es lo único que puedes preguntar.
“Hace un par de horas. Me imaginé que estabas en el trabajo y me dio tiempo de preparar todo.” La sonrisa de Niall es una que no habías visto nunca. Sus ojos y manos trazan tu cara y tu cuerpo, absorbiendo que finalmente te tiene frente a él en persona y no es una pantalla. Sin soltar tu rostro te acerca a él, besándote apasionadamente después de tantas semanas de soñar con ello. No hay parte de tu cara que no besen sus labios.
Lo obligas a volver a tus labios, y cuando sus manos comienzan a viajar por tu espalda y tus brazos te separas un poco de él. “No te vayas nunca más, por favor.”
Tiernamente besa tu frente, la punta de tu nariz, y de nuevo tu boca. “No voy a ir a ningún lado.” Promete, viendo tus ojos fijamente y enterrándote de nuevo en el azul profundo que los ilumina.













